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ESTA PAGINAIESTA PAGINA DIVULGARA VERDADES DE HECHOSREALES

Julio, 2011

Miércoles, 27 Julio 2011 12:35:53 GMT

aLJAZEERA

p { }

República Bolivariana De Venezuela


Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior


Fundación: Misión Sucre


Aldea Universitaria:"UneArte"


P.F.G:"Comunicación Social"


Tray-1 Periodo. 9


Unidad Curricular: " Medios Internacionales"


Sección: "U"


Profesor: Luis Roberto Martinez


Analisis: Aljazeera





Hoy puedo argumentar que al menos que le conviene que se abra una portal en la web de aljazeera en LatinoAmerica es al Departamento de estado de los Estados Unidos de NorteAmèrica.


Cuando a LatinoAmerica y al mundo se le informa desde las cadenas de televisión de los EEUU, las informaciones vienen cercenadas y los documentos ya están viciados, sin contar que todo lo que se informe ya paso por la CIA y y por el FBI.

Todo lo que se informa en los noticiarios de los Estados Unidos De NorteAmerica, es pasado por los "coladores" de la apariencia" y de lo "que se puede decir al Mundo" que no borre o altere "lo bueno" que es la justicia Norteamericana.


A esto se debe la guerra que tienen los EEUU contra Aljazeera, ya que estos informan la "verdad" "REAL" de los hechos que ocurren en el medio Oriente, sin esconder nada.


La información fidedigna que produce este grupo de periodistas y que les revela al mundo va directo a millones de árabes que viven en decenas de países de África y Asia.


Las guerras en el medio Oriente, la acusación contra Saddam Hussein, la guerra fría de la antigua Unión Soviética y todo un enmarañado propósito de desinformación, estaba desnudo y a la luz publica en las paginas de aljazeera...porque son muchos los periodistas que escriben sus experiencias e informaciones reales de lo que ocurre en el mundo.



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Miércoles, 27 Julio 2011 11:49:31 GMT

violencia 2 caracas

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República Bolivariana De Venezuela


Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior


Fundación: Misión Sucre


Aldea Universitaria:"UneArte"


P.F.G:"Comunicación Social"


Tray-1 Periodo. 9


Unidad Curricular: " Periodismo de Investigación"


Sección: "U"


Profesor: Ronald Marrero




Periodismo De Investigación Presenta:







Violencia En Las Calles De Caracas
















Alumno:José Gregorio Cabrera


CI.10534700



C aracas,17 De julio de 2011


Son las 5:30 de la mañana cuando Carlos Alberto Duran sale de su casa. "Carlitos" como le dicen por cariño sus vecinos vive en el barrio "Caño Amarillo", sector que pertenece a la parroquia sucre.



Carlos sale muy temprano de su casa a su empleo en una fabrica de calzados de damas llamada: "Calzados Fanny".



Carlos Alberto duran es padre de (2) hermosas niñas que se llaman: Katherin Margarita Hernández duran de 8 años y Esquivel yureski Hernández Duran de 5 años. Su esposa, con quien tiene 15 años de casado; la señora Belkis Viannet Hernández,siempre se levanta en la mañana a calentarle la comida a su esposo, pero, ese día nunca se espero,que un grupo de muchachos viciados en la droga y el alcohol, estuvieran celebrando al final de las escaleras, quienes, según las investigaciones posteriores, se habían quedado sin dinero y con ganas de continuar tomando, al ver que venia este,le pidieron dinero y al no contar con la cantidad requerida por los muchachos estos le dispararon tres veces.



La inseguridad reina en los barrios de Caracas



Hechos como este ocurren cada minuto en todas las barriadas Caraqueñas sin que, al parecer, podamos detener el aumento de muertes por estas causas.


No solo producto del uso indebido de el alcohol sino también debido a el aumento de el trafico y venta de sustancias estupefacientes en las zonas, han producido un gran aumento de la violencia en los sectores Caraqueños. La balanza de muertos cada fin de semana tiene aterrorizada a las familias venezolanas debido al descontrol, por parte de los entes gubernamentales; a la ineficacia de sus políticas de seguridad, y a sus dirigentes quienes al parecer, no le están produciendo la debida respuesta y atención al asunto.




Diariamente los venezolanos somos testigos de un incremento alarmante en los niveles de la inseguridad, arrojando cifras que son propias del resultado de una guerra. Este brote se ha producido en una buena parte por la caída frenética en los estándares de vida del venezolano, donde el desempleo y la pobreza han marcado la pauta para que muchas personas escojan como manera de ganarse la vida, la forma ilegal (venta de alcohol sin permiso en sus casas, ventas de drogas, porte ilícito de armas de fuego, prostitución infantil y otros tantos delitos mas) ante la imposibilidad de encontrar trabajo o mejorar su vida por las vías socialmente aceptadas. Niveles de desempleo de 15% (según reportes oficiales) y con una población donde más del 60% de sus componentes que son pobres, representa el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de actividades delictivas.


Con la inseguridad, el estado tiene doble responsabilidad, por una parte puede convertirse en el causante de su incremento, si no aplica las políticas económicas correctas para mejorarle la calidad de vida a sus ciudadanos, si con ellas el desempleo, la inflación, la devaluación,, la escases de alimentos,etc., se convierten en factores de generación de pobreza, rápidamente estos desequilibrios generarán mayores niveles de criminalidad.


Es por esto que siempre vemos en las agendas electorales este tema acaparando los primeros lugares, aunque con los resultados que ya todos conocemos. Pero también tenemos la otra parte, y es que el estado debe cumplir con su función esencial de proteger los bienes y la integridad física de las personas y sobre todo de la familia, para que se alcance un nivel de seguridad socialmente eficiente que promueva el desarrollo del país.


Como sabemos, la seguridad es un bien público, y como tal debe ser provisto por el Estado para proteger a todos los ciudadanos por igual y garantizar un estado de derecho. La ejecución de esto, debería garantizarle a los ciudadanos y empresas desarrollar sus actividades productivas, fomentar un adecuado funcionamiento de la sociedad y asegurar un mayor bienestar social. El cumplimiento efectivo de este deber traería como feliz resultado, al evitar cierres de empresas o cancelación de inversiones, generar importantes beneficios sociales y económicos implícitos para nuestro país.


Debemos saber o tener claro a quien elegimos como lideres políticos o nuestros representantes de manera que aplicando la justicia social adecuada a las tasas de inflaciones mínimas no se llegue al descontrol que produce inseguridad en la familia.


L o cierto es que la mejor arma contra la criminalidad y sus perversos efectos sobre el desarrollo de un país, lo representan las políticas económicas y sociales que se instrumenten. Un gobierno conciente de la problemática social que vive su país debe generar los incentivos necesarios a sus ciudadanos para que opten por la vía legal para conseguir su sustento. Estamos claros que siempre existirá un grupo que desee mantenerse al margen de la ley, pero si las políticas empleadas fomentan empleos, mantienen la inflación controlada y el ingreso real para conserva y garantizar su poder de compra, las personas rápidamente se sentirán atraídas por tener trabajos legales.


información tomada de la web:


http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ve/lcob-inseg.htm


Debido a esta situación, los Venezolanos necesitamos de políticas de Estado serias y que cubran las distintas necesidades de la población que esta creciendo cada día,necesitamos cubrir necesidades como: el empleo, la alimentación balanceada en lo que se trata de la producción de alimentos en el país (cesta básica alimenticia), la fabricación y produccion del calzado, ropa y otros rubros.


La Violencia


Es un acto que, ya sea que se dé una sola vez o se repita, puede ocasionar daños irreversibles. Implica un abuso del poder mediante el empleo de la fuerza, ya sea física, psicológica, económica o política.


Características de la violencia:


Es importante que sepas que la violencia tiene las siguientes características:


a) La violencia no es natural


La violencia se pretende justificar como algo natural diciendo que los seres humanos somos violentos por naturaleza, que siempre han existido las guerras, y las peleas por lo que resulta necesario distinguir la agresividad; que sucede de manera natural, por nuestra herencia genética; Tambien se habla de la violencia que es provocada socialmente por las relaciones de dominación y subordinación entre los seres humanos.


Por lo tanto, consideramos a la violencia como una construcción social, no como un fenómeno natural, y asumimos que es posible actuar para eliminarla de nuestras relaciones personales y sociales.


b) La violencia es dirigida e intencional


La violencia es intencional porque un insulto, un golpe, una mirada o una palabra, para que sean considerados como actos violentos deben tener la intención consciente o inconsciente de dañar.



Además, es dirigida porque no se violenta indiscriminadamente, ni de la misma manera en todos los casos. Muchas veces se elige violentar a las personas más cercanas, con quienes existe un lazo afectivo (la familia, la pareja, los compañeros de trabajo,los vecinos, amigos etc.), y que casi siempre se ejerce contra la persona que parece o es más débil, o contra quien se considera vulnerable o incapaz de defenderse.


c) La violencia se basa en un abuso del poder



La principal característica de la violencia es el abuso del poder, mediante el empleo de la fuerza o superioridad de unos con el objetivo de someter a otros, particularmente contra individuos o grupos que tienen menos poder por ejemplo los niños, los jovenes, las mujeres, las personas adultas mayores.


TIPOS DE VIOLENCIA


La violencia se ejerce de diferentes maneras, desde una ofensa verbal hasta el homicidio. Existen cinco tipos de violencia: verbal, emocional, económica, física y sexual. Es importante aclarar que estas diferentes manifestaciones de la violencia se pueden ejercer al mismo tiempo en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana.


La Violencia verbal


Incluye los insultos, los gritos, las palabras hirientes u ofensivas, las descalificaciones, las humillaciones, las amenazas, los piropos que causen molestia, etc.


La Violencia emocional


La violencia también puede ser emocional o psicológica. Este tipo de violencia, cuya frecuencia es muy alta, es la más difícil de identificar porque, a diferencia de la violencia física, no deja huellas en el cuerpo sino en el ser interno de la persona.



La violencia emocional se ejerce a través de palabras, gritos, gestos agresivos, malos tratos, falta de atención, silencio y chantajes, que buscan denigrar, intimidar, amenazar o manipular a la persona violentada, y aunque aparentemente no dañan, lo hacen profundamente, destrozando la autoestima y la estabilidad emocional.


Violencia económica


Es una de las prácticas más sutiles de la violencia, que consiste en el control o restricción del dinero o de los bienes materiales como forma de dominación o castigo.


La Violencia física



Son aquellos actos que dañan el cuerpo y la salud física: los empujones, bofetadas, puñetazos, puntapiés y los golpes con objetos contundentes(tubos,palo, piedra,etc). Este tipo de violencia muchas veces deja cicatrices, enfermedades que duran toda la vida, y lesiones leves o severas, que incluso pueden causar la muerte.


La Violencia sexual


Es todo acto verbal o físico con connotaciones sexuales que se realiza contra cualquier persona sin su consentimiento, que vulnera su libertad y daña su autoestima y desarrollo psicosexual, y que le genera inseguridad, sometimiento y frustración. Sus formas son el hostigamiento, el acoso, el tráfico y la explotación sexual, el incesto, el estupro y por supuesto supone la violación(acto sexual obligado).






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Miércoles, 20 Julio 2011 11:58:35 GMT

renuevo de la violencia en caracas 2

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República Bolivariana De Venezuela

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior

Fundación: Misión Sucre

Aldea Universitaria:"UneArte"

P.F.G:"Comunicación Social"

Tray-1 Periodo. 9

Unidad Curricular: " Periodismo de Investigación"

Sección: "U"

Profesor: Ronald Marrero



Periodismo De Investigación Presenta:






Violencia En Las Calles De Caracas















Alumno:José Gregorio Cabrera

CI.10534700


C aracas,17 De julio de 2011

Son las 5:30 de la mañana cuando Carlos Alberto Duran sale de su casa. "Carlitos" como le dicen por cariño sus vecinos vive en el barrio "Caño Amarillo", sector que pertenece a la parroquia sucre.


Carlos sale muy temprano de su casa a su empleo en una fabrica de calzados de damas llamada: "Calzados Fanny".


Carlos Alberto duran es padre de (2) hermosas niñas que se llaman: Katherin Margarita Hernández duran de 8 años y Esquivel yureski Hernández Duran de 5 años. Su esposa, con quien tiene 15 años de casado; la señora Belkis Viannet Hernández,siempre se levanta en la mañana a calentarle la comida a su esposo, pero, ese día nunca se espero,que un grupo de muchachos viciados en la droga y el alcohol, estuvieran celebrando al final de las escaleras, quienes, según las investigaciones posteriores, se habían quedado sin dinero y con ganas de continuar tomando, al ver que venia este,le pidieron dinero y al no contar con la cantidad requerida por los muchachos estos le dispararon tres veces.


La inseguridad reina en los barrios de Caracas


Hechos como este ocurren cada minuto en todas las barriadas Caraqueñas sin que, al parecer, podamos detener el aumento de muertes por estas causas.

No solo del uso indebido de el alcohol sino también el aumento de el trafico y venta de sustancias estupefacientes en las zonas " line-height: 150%;" align="JUSTIFY"> La balanza de muertos cada fin de semana tiene aterrorizada a las familias venezolanas debido al descontrol, por parte de los entes gubernamentales debido a la ineficacia de sus políticas de seguridad, quienes al parecer no le están produciendo la debida respuesta y atención al asunto.



Diariamente los venezolanos somos testigos de incrementos alarmantes en los niveles de la inseguridad, arrojando cifras propias de una guerra. Este brote se ha producido en una buena parte por la caída frenética en los estándares de vida del venezolano, donde el desempleo y la pobreza han marcado la pauta para que muchas personas escojan como manera de ganarse la vida, la forma ilegal, ante la imposibilidad de encontrar trabajo o mejorar su vida por las vías socialmente aceptadas. Niveles de desempleo de 15% (según reportes oficiales) y con una población donde más del 60% de sus componentes son pobres, representa el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de actividades delictivas.

Con la inseguridad, el estado tiene doble responsabilidad, por una parte puede convertirse en el causante de su incremento, si no aplica las políticas económicas correctas para mejorarle la calidad de vida a sus ciudadanos, si con ellas el desempleo, la inflación, la devaluación,, la escases de alimentos,etc., se convierten en factores de generación de pobreza, rápidamente estos desequilibrios generarán mayores niveles de criminalidad.

Es por esto que siempre vemos en las agendas electorales este tema acaparando los primeros lugares, aunque con los resultados que ya todos conocemos. Pero también tenemos la otra parte, y es que el estado debe cumplir con su función esencial de proteger los bienes y la integridad física de las personas y sobre todo de la familia, para que se alcance un nivel de seguridad socialmente eficiente que promueva el desarrollo del país.

Como sabemos, la seguridad es un bien público, y como tal debe ser provisto por el Estado para proteger a todos los ciudadanos por igual y garantizar un estado de derecho. La ejecución de esto, debería garantizarle a los ciudadanos y empresas desarrollar sus actividades productivas, fomentar un adecuado funcionamiento de la sociedad y asegurar un mayor bienestar social. El cumplimiento efectivo de este deber traería como feliz resultado, al evitar cierres de empresas o cancelación de inversiones, generar importantes beneficios sociales y económicos implícitos para nuestro país.

Debemos saber o tener claro a quien elegimos como lideres políticos o nuestros representantes de manera que aplicando la justicia social adecuada a las tasas de inflaciones mínimas no se llegue al descontrol que produce inseguridad en la familia.

L o cierto es que la mejor arma contra la criminalidad y sus perversos efectos sobre el desarrollo de un país, lo representan las políticas económicas y sociales que se instrumenten. Un gobierno conciente de la problemática social que vive su país debe generar los incentivos necesarios a sus ciudadanos para que opten por la vía legal para conseguir su sustento. Estamos claros que siempre existirá un grupo que desee mantenerse al margen de la ley, pero si las políticas empleadas fomentan empleos, mantienen la inflación controlada y el ingreso real para conserva y garantizar su poder de compra, las personas rápidamente se sentirán atraídas por tener trabajos legales.

información tomada de la web:

http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ve/lcob-inseg.htm

Debido a esta situación, los Venezolanos necesitamos de políticas de Estado serias y que cubran las distintas necesidades de la población que esta creciendo cada día,necesitamos cubrir necesidades como: el empleo, la alimentación balanceada en lo que se trata de la producción de alimentos en el país (cesta básica alimenticia), la fabricación y produccion del calzado, ropa y otros rubros.

La Violencia

Es un acto que, ya sea que se dé una sola vez o se repita, puede ocasionar daños irreversibles. Implica un abuso del poder mediante el empleo de la fuerza, ya sea física, psicológica, económica o política.

Características de la violencia:

Es importante que sepas que la violencia tiene las siguientes características:

a) La violencia no es natural

La violencia se pretende justificar como algo natural diciendo que los seres humanos somos violentos por naturaleza, que siempre han existido las guerras, y las peleas por lo que resulta necesario distinguir la agresividad; que sucede de manera natural, por nuestra herencia genética; Tambien se habla de la violencia que es provocada socialmente por las relaciones de dominación y subordinación entre los seres humanos.

Por lo tanto, consideramos a la violencia como una construcción social, no como un fenómeno natural, y asumimos que es posible actuar para eliminarla de nuestras relaciones personales y sociales.

b) La violencia es dirigida e intencional

La violencia es intencional porque un insulto, un golpe, una mirada o una palabra, para que sean considerados como actos violentos deben tener la intención consciente o inconsciente de dañar.


Además, es dirigida porque no se violenta indiscriminadamente, ni de la misma manera en todos los casos. Muchas veces se elige violentar a las personas más cercanas, con quienes existe un lazo afectivo (la familia, la pareja, los compañeros de trabajo,los vecinos, amigos etc.), y que casi siempre se ejerce contra la persona que parece o es más débil, o contra quien se considera vulnerable o incapaz de defenderse.

c) La violencia se basa en un abuso del poder


La principal característica de la violencia es el abuso del poder, mediante el empleo de la fuerza o superioridad de unos con el objetivo de someter a otros, particularmente contra individuos o grupos que tienen menos poder por ejemplo los niños, los jovenes, las mujeres, las personas adultas mayores.

TIPOS DE VIOLENCIA

La violencia se ejerce de diferentes maneras, desde una ofensa verbal hasta el homicidio. Existen cinco tipos de violencia: verbal, emocional, económica, física y sexual. Es importante aclarar que estas diferentes manifestaciones de la violencia se pueden ejercer al mismo tiempo en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana.

La Violencia verbal

Incluye los insultos, los gritos, las palabras hirientes u ofensivas, las descalificaciones, las humillaciones, las amenazas, los piropos que causen molestia, etc.

La Violencia emocional

La violencia también puede ser emocional o psicológica. Este tipo de violencia, cuya frecuencia es muy alta, es la más difícil de identificar porque, a diferencia de la violencia física, no deja huellas en el cuerpo sino en el ser interno de la persona.


La violencia emocional se ejerce a través de palabras, gritos, gestos agresivos, malos tratos, falta de atención, silencio y chantajes, que buscan denigrar, intimidar, amenazar o manipular a la persona violentada, y aunque aparentemente no dañan, lo hacen profundamente, destrozando la autoestima y la estabilidad emocional.

Violencia económica

Es una de las prácticas más sutiles de la violencia, que consiste en el control o restricción del dinero o de los bienes materiales como forma de dominación o castigo.

La Violencia física


Son aquellos actos que dañan el cuerpo y la salud física: los empujones, bofetadas, puñetazos, puntapiés y los golpes con objetos contundentes(tubos,palo, piedra,etc). Este tipo de violencia muchas veces deja cicatrices, enfermedades que duran toda la vida, y lesiones leves o severas, que incluso pueden causar la muerte.

La Violencia sexual

Es todo acto verbal o físico con connotaciones sexuales que se realiza contra cualquier persona sin su consentimiento, que vulnera su libertad y daña su autoestima y desarrollo psicosexual, y que le genera inseguridad, sometimiento y frustración. Sus formas son el hostigamiento, el acoso, el tráfico y la explotación sexual, el incesto, el estupro y por supuesto supone la violación(acto sexual obligado).








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Martes, 19 Julio 2011 18:38:29 GMT

henamorado

ooohttp://www.tnrelaciones.com/porque_enamorarnos/index.html


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Lunes, 18 Julio 2011 12:48:34 GMT

violencia nueva en las calles de caracas2

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República Bolivariana De Venezuela

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior

Fundación: Misión Sucre

Aldea Universitaria:"UneArte"

P.F.G:"Comunicación Social"

Tray-1 Periodo. 9

Unidad Curricular: " Periodismo de Investigación"

Sección: "U"

Profesor: Ronald Marrero



Periodismo De Investigación Presenta:






Violencia En Las Calles De Caracas















Alumno:José Gregorio Cabrera

CI.10534700


C aracas,17 De julio de 2011

Son las 5:30 de la mañana cuando Carlos Alberto Duran sale de su casa. "Carlitos" como le dicen por cariño sus vecinos vive en el barrio "Caño Amarillo", sector que pertenece a la parroquia sucre.


Carlos sale muy temprano de su casa a su empleo en una fabrica de calzados de damas llamada: "Calzados Fanny".


Carlos Alberto duran es padre de (2) hermosas niñas que se llaman: Katherin Margarita Hernández duran de 8 años y Esquivel yureski Hernández Duran de 5 años. Su esposa, con quien tiene 15 años de casado; la señora Belkis Viannet Hernández,siempre se levanta en la mañana a calentarle la comida a su esposo, pero, ese día nunca se espero,que un grupo de muchachos viciados en la droga y el alcohol, estuvieran celebrando al final de las escaleras, quienes, según las investigaciones posteriores, se habían quedado sin dinero y con ganas de continuar tomando, al ver que venia este,le pidieron dinero y al no contar con la cantidad requerida por los muchachos estos le dispararon tres veces.

















La inseguridad reina en los barrios de Caracas


Hechos como este ocurren cada minuto en todas las barriadas Caraqueñas sin que, al parecer, podamos detener el aumento de muertes por estas causas.

No solo del uso indebido de el alcohol sino también el aumento de el trafico y venta de sustancias estupefacientes en las zonas " line-height: 150%;" align="JUSTIFY"> La balanza de muertos cada fin de semana tiene aterrorizada a las familias venezolanas debido al descontrol, por parte de los entes gubernamentales debido a la ineficacia de sus políticas de seguridad, quienes al parecer no le están poniendo la debida atencion al asunto.

El Negocio del miedo

La delincuencia de los últimos tiempos ha sido el pan de cada día proliferación de empresas de protección y seguridad privada. Hace unos 15 años había tres o cuatro compañías dedicadas a esta tarea; hoy, son más de 2,000 y se especializan en diversos productos o servicios para seguridad como la fabricación de chalecos antibalas, artefactos para defensa personal, blindaje de automóviles, instalación de alambrados eléctricos o sistemas de rastreo, servicios de vigilancia y guardaespaldas. Sin embargo, el recién creado Consejo Nacional de Seguridad Privada advierte sobre la dudosa seriedad de muchas de estas compañías que aunque parezcan muy formales pueden no serlo y en vez de beneficiar perjudican.

Hasta ahora, solo 70 empresas se han registrado de las cuales acaso 10 son realmente profesionales y serias según el Consejo Nacional de Seguridad Privada.

Así, el peligro y quien decida ponerse en manos de algún supuesto ángel de la guarda tendrá que asegurarse bien con quien está tratando, para no caer en manos de su propio verdugo.

El precio de la inseguridad

El clima de inseguridad que vive México es algo impresionante: jueces que terminan acusados mientras el presunto delincuente confiesa su deseo de actuar en alguna telenovela; agentes y ex agentes policiacos que encubren o encabezan bandas criminales; secuestradores que huyen de su guarida cinco minutos antes de la llegada de la policía, luego de chantajear a las familias de sus víctimas con tácticas horrorosas.


¿Es una película de terror? No, desgraciadamente: es la historia diaria de millones de mexicanos que han perdido sus bienes y algunos hasta la vida por culpa de estos delincuentes. Ante todo, está también detrás un sentimiento que ha llegado a ser uno de los más costosos para la sociedad: el miedo.


Por temor a que sus planes terminen en el cañón de una pistola, un número indeterminado de proyectos de inversión han sido cancelados o han cambiado el destino. También por temor, innumerables empresas han tomado con cautela sus planes de expansión y gastado fortunas en procurar alguna seguridad -aunque siempre insuficiente- para sus plantas, oficinas, productos y empleados. Por miedo, ciudadanos sin importar su posición económica han tenido que enfrentar cada vez mayores gastos en la compra de protección para sus bienes y para sus familias.


Mientras todo esto sucede, ¿qué están haciendo nuestras autoridades? Por estos días el gobierno federal ha presentado un programa que busca combatir a la delincuencia, lo menos que esperamos es que este urgente y necesario plan -que sin duda llega bastante tarde- haya considerado al menos un profundo conocimiento con los casos de éxitos de otros países que han disminuido sus índices de criminalidad en tiempos récord. Ahí está, por ejemplo, Estados Unidos y, en particular, Nueva York. y habría que subrayar que lo fundamental es llevar a cabo una reforma integral, de fondo, de todos los aparatos de impartición de justicia. Sobra decir que sólo con salarios dignos podremos contar con policías y jueces confiables.


Esto es obligado, ya que el costo que la sociedad mexicana está pagando no es meramente el precio de la inseguridad, sino el de la impunidad. Hay que recordar y subrayar que según cálculos, el clima de violencia que sacude a México arroja un costo -sin contar lo que se deja de ganar- de $50,000 millones de pesos anuales. En otras palabras, ese monto representa la mitad del presupuesto total de educación en ese mismo año. El costo ya lo estamos pagando, y con creces. Por tanto, esperamos que las distintas fuerzas políticas, en vez de estorbar planes, dediquen sus energías en exigir su cumplimiento.






















LA INSEGURIDAD

información tomada de la web:

http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ve/lcob-inseg.htm

LA INSEGURIDAD

Diariamente los venezolanos somos testigos de incrementos alarmantes en los niveles de la inseguridad, arrojando cifras propias de una guerra. Este brote se ha producido en una buena parte por la caída frenética en los estándares de vida del venezolano, donde el desempleo y la pobreza han marcado la pauta para que muchas personas escojan como manera de ganarse la vida, la forma ilegal, ante la imposibilidad de encontrar trabajo o mejorar su vida por las vías socialmente aceptadas. Niveles de desempleo de 15% (según reportes oficiales) y con una población donde más del 60% de sus componentes son pobres, representa el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de actividades delictivas.

Con la inseguridad, el estado tiene doble responsabilidad, por una parte puede convertirse en el causante de su incremento, si no aplica las políticas económicas correctas para mejorarle la calidad de vida a sus ciudadanos, si con ellas el desempleo, la inflación, la devaluación,, la escases de alimentos,etc., se convierten en factores de generación de pobreza, rápidamente estos desequilibrios generarán mayores niveles de criminalidad. Es por esto que siempre vemos en las agendas electorales este tema acaparando los primeros lugares, aunque con los resultados que ya todos conocemos. Pero también tenemos la otra parte, y es que el estado debe cumplir con su función esencial de proteger los bienes y la integridad física de las personas y sobre todo de la familia, para que se alcance un nivel de seguridad socialmente eficiente que promueva el desarrollo del país.

Como sabemos, la seguridad es un bien público, y como tal debe ser provisto por el Estado para proteger a todos los ciudadanos por igual y garantizar un estado de derecho. La ejecución de esto debería garantizarle a los ciudadanos y empresas desarrollar sus actividades productivas, fomentar un adecuado funcionamiento de la sociedad y asegurar un mayor bienestar social. El cumplimiento efectivo de este deber traería como feliz resultado, al evitar cierres de empresas o cancelación de inversiones, generar importantes beneficios sociales y económicos implícitos para nuestro país.

Debemos saber o tener claro a quien elegimos como lideres políticos o nuestros representantes de manera que aplicando la justicia social adecuada a las tasas de inflaciones mínimas no se llegue al descontrol que produce inseguridad en la familia.

L o cierto es que la mejor arma contra la criminalidad y sus perversos efectos sobre el desarrollo de un país, lo representan las políticas económicas y sociales que se instrumenten. Un gobierno conciente de la problemática social que vive su país debe generar los incentivos necesarios a sus ciudadanos para que opten por la vía legal para conseguir su sustento. Es obvio que siempre existirá un grupo que desee mantenerse al margen de la ley, pero si las políticas empleadas fomentan empleos, mantienen la inflación controlada y el ingreso real para conserva y garantizar su poder de compra, las personas rápidamente se sentirán atraídas por tener trabajos legales.













La violencia:

Según la pag,web:

http://www.rednacionalderefugios.org.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=66&Itemid=77

La violencia:

Es un acto que, ya sea que se dé una sola vez o se repita, puede ocasionar daños irreversibles. Implica un abuso del poder mediante el empleo de la fuerza, ya sea física, psicológica, económica o política.

Características de la violencia:

Es importante que sepas que la violencia tiene las siguientes características:

a) La violencia no es natural

La violencia se pretende justificar como algo natural diciendo que los seres humanos somos violentos por naturaleza, que siempre han existido las guerras, y las peleas por lo que resulta necesario distinguir la agresividad; que sucede de manera natural, por nuestra herencia genética; Tambien se habla de la violencia que es provocada socialmente por las relaciones de dominación y subordinación entre los seres humanos.

Por lo tanto, consideramos a la violencia como una construcción social, no como un fenómeno natural, y asumimos que es posible actuar para eliminarla de nuestras relaciones personales y sociales.

b) La violencia es dirigida e intencional

La violencia es intencional porque un insulto, un golpe, una mirada o una palabra, para que sean considerados como actos violentos deben tener la intención consciente o inconsciente de dañar.


Además, es dirigida porque no se violenta indiscriminadamente, ni de la misma manera en todos los casos. Muchas veces se elige violentar a las personas más cercanas, con quienes existe un lazo afectivo (la familia, la pareja, los compañeros de trabajo,los vecinos, amigos etc.), y que casi siempre se ejerce contra la persona que parece o es más débil, o contra quien se considera vulnerable o incapaz de defenderse.

c) La violencia se basa en un abuso del poder


La principal característica de la violencia es el abuso del poder, mediante el empleo de la fuerza o superioridad de unos con el objetivo de someter a otros, particularmente contra individuos o grupos que tienen menos poder por ejemplo los niños, los jovenes, las mujeres, las personas adultas mayores.

TIPOS DE VIOLENCIA

La violencia se ejerce de diferentes maneras, desde una ofensa verbal hasta el homicidio. Existen cinco tipos de violencia: verbal, emocional, económica, física y sexual. Es importante aclarar que estas diferentes manifestaciones de la violencia se pueden ejercer al mismo tiempo en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana.

La Violencia verbal

Incluye los insultos, los gritos, las palabras hirientes u ofensivas, las descalificaciones, las humillaciones, las amenazas, los piropos que causen molestia, etc.

La Violencia emocional

La violencia también puede ser emocional o psicológica. Este tipo de violencia, cuya frecuencia es muy alta, es la más difícil de identificar porque, a diferencia de la violencia física, no deja huellas en el cuerpo sino en el ser interno de la persona.


La violencia emocional se ejerce a través de palabras, gritos, gestos agresivos, malos tratos, falta de atención, silencio y chantajes, que buscan denigrar, intimidar, amenazar o manipular a la persona violentada, y aunque aparentemente no dañan, lo hacen profundamente, destrozando la autoestima y la estabilidad emocional.

Violencia económica

Es una de las prácticas más sutiles de la violencia, que consiste en el control o restricción del dinero o de los bienes materiales como forma de dominación o castigo.

La Violencia física


Son aquellos actos que dañan el cuerpo y la salud física: los empujones, bofetadas, puñetazos, puntapiés y los golpes con objetos contundentes(tubos,palo, piedra,etc). Este tipo de violencia muchas veces deja cicatrices, enfermedades que duran toda la vida, y lesiones leves o severas, que incluso pueden causar la muerte.

La Violencia sexual

Es todo acto verbal o físico con connotaciones sexuales que se realiza contra cualquier persona sin su consentimiento, que vulnera su libertad y daña su autoestima y desarrollo psicosexual, y que le genera inseguridad, sometimiento y frustración. Sus formas son el hostigamiento, el acoso, el tráfico y la explotación sexual, el incesto, el estupro y por supuesto supone la violación(acto sexual obligado).



En: No Categorizado
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Jueves, 14 Julio 2011 18:19:40 GMT

control social

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República Bolivariana De Venezuela

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior

Fundación: Misión Sucre

Aldea Universitaria:"UneArte"

P.F.G:"Comunicación Social"

Tray-1 Periodo. 9

Unidad Curricular: " Medios Internacionales"

Sección: "U"

Profesor: Luis Roberto Martinez

Alumno:José Gregorio Cabrera


Análisis:





Quien Controla El Imaginario Social, Controla El Hecho social





La Institución del imaginario social es la forma en que los ciudadanos o pobladores piensan y desarrollan el nacimiento y crecimiento de los pueblos; es el sentir y desear de los pobladores, es decir, es la dinámica que impulsa el nacer hacia su transformación.


Las sociedades que han sido establecidas son el resultado de la acción humana.

La acción propiamente humana que implica una intención por vivir y desarrollar un sistema simbólico de lo que sera una población y luego se convertirá en una ciudad, y esto a su vez sera, lo que la convierte en un proyecto.


Esto es un fenómeno del espíritu que, una vez concebido, las significaciones y valores que orientan la sociedad, serán una invención de los seres humanos.


Estos cambios que impulsaran la transformación de este imaginario social, sera el producto de la misma necesidad de cubrir las deficiencias y distintas necesidades de los pueblos.

Frente a las interpretaciones naturalistas y materialistas, castoriadis (filósofo y psicoanalista francés de origen griego, defensor del concepto de autonomía política y fundador en los años 40 del grupo político "Socialismo o barbarie" y de la revista del mismo nombre, de tendencias próximas al luxemburguismo y al consejismo. ), concibe los fenómenos sociales e históricos a partir del espíritu humano. Sociedad e historia son, principalmente fenómenos de sentido.


Por otra parte, Enrique E. Martín, opina que, el imaginario social como condición del funcionamiento del poder y de su reproducción, en respuesta a la necesidad, como critica, que el poder controla los comportamientos de los hombres, asegura que: el problema del poder, la historia de su reparto y la distribución de jerarquías desiguales,; las practicas y los sistemas de valores, con que han sido legitimados, y otras cuestiones como los distintos vínculos sociales que el poder genera de acuerdo con los cambios que suceden en las estructuras materiales, ocupan un lugar central en el cuadro de la vida social.

El termino control social se remonta a la segunda mitad del siglo XX, en los EEUU, debido a la necesidad de integrar, en un mismo marco social, a las masas de inmigrantes que, como fuerza de trabajo acudieron al llamado del nacimiento organizado de una nación industrializada, dentro de toda una visión cultural, religiosa, política, económica y social cuyo centro de atención, seria la integración de diferencias culturales, garantizando así, la convivencia social organizada.

Esta fue una forma de unificar los valores únicos y formadores de un solo grupo humano de todo un conglomerado: "un pensamiento único" de igualdad social, aun en sus raíces Étnicas y culturales.

El creador de este modelo social, Edward cross, excluía de cierto modo los controles estatales, tanto legales como políticos porque en su practica demostraron ser ineficaces para construir una total armonía social.

La esencia controladora la tomo la sociedad persuasiva a través de un moldeamiento de la conciencia individual hacia la individualidad de las normas culturales(el mismo deber y derecho tenemos todos).

Debido a una gran crisis económica en los EEUU en 1929-1930, es cuando el poder estatal comienza a tomar el control de la sociedad a través del derecho como instrumento 5regulador por excelencia. Es aqui donde se produce una ruptura entre la teoría sociológica y la praxis del control social en la sociedad Norteamericana.

Esta reorientacion asegura al Estado la capacidad organizativa del conglomerado social o de las sociedades, que seria el control publico.



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Jueves, 14 Julio 2011 11:22:28 GMT

referencias a quien controla el imaginario social

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CITAS Y REFERENCIAS


* Este trabajo presenta la visión histórica correspondiente a la Tesis Doctoral sobre Control Social de la criminalidad que desarrolla la autora.


Vid. BERGALLI, R., Relaciones entre Control Social y Globalización: fordismo y disciplina, post-fordismo y control punitivo. 2000. Disponible en Word Wide Web: http://www.ub.es/penal/bergalli.htm. (Consultado 15/04/2002). Párrafos 8-12; BERGALLI, R., ¿De cuál derecho y de qué control social se habla?. 1998. Disponible en Word Wide Web: http://www.ub.es/penal/bergalli.htm. (Consultado 30/01/2002), párrafo 21.


Autor proveniente de la Universidad de Stanford que usa por vez primera la categoría Control Social en el año 1894 en algunos de sus artículos científicos y que en el año 1901 publica su obra titulada "Social Control (Survey of the Foundations of Order)". Cfr. VARONA MARTÍNEZ, G. (1998). La mediación reparadora como estrategia de control social. Una perspectiva criminológica. Editorial COMARES. Granada, pág. 34.


Vid. MELOSSI, D., El Estado del Control Social. Siglo XXI editores, S. A. México. 1992, pág. 150; BERGALLI, R., La violencia del Sistema Penal. En Revista Peruana de Ciencias Penales. No. 5, enero-junio de 1995. Lima. 1995, pág. 111. Este último autor expresa que "Se le reprocha a Ross, sin embargo, ser partidario de un monismo social, asentado en la aceptación de valores uniformes tendentes a la integración de los grandes flujos migratorios que formaron la sociedad de masas de los estados Unidos".


En este sentido conviene profundizar el tema en: VARONA MARTÍNEZ, G.,op. cit., pp. 34-38; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual de Criminología. Introducción y teorías de la criminalidad. Editorial Espasa. Madrid. 1988. pp. 473-492; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Criminología. Una introducción a sus fundamentos teóricos para juristas. Editora Tirant lo Blanch. Valencia. 1994, pp. 182-192; MELOSSI, D., op. cit., pp. 109-115; BERGALLI, R., Relaciones... cit., párrafos 13-18.


Fenómeno científico surgido en el Departamento de Sociología de la Universidad de Chicago, caracterizado por su particular pragmatismo. En el contexto de la Escuela de Chicago eclosionaron teorías sociológicas muy diversas, entre las que se encuentran las teorías subculturales, del aprendizaje, de la reacción social, etc.; vid. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Criminología... cit., pp. 182-192.


BERGALLI, R., La violencia... cit., pág. 2.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 509; en la que afirma que la corriente estructural-funcionalista es "un conjunto relativamente homogéneo de construcciones doctrinales que contemplan el crimen (conducta desviada) como fenómeno social, normal y funcional, cuya génesis y etiología guarda estrecha relación con la estructura y grado de desarrollo del propio sistema social".


Para la ampliación sobre la obra de DURKHEIM recomendamos: VARONA MARTÍNEZ, G.,op. cit., pág. 37; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Criminología... cit., pp. 193-195; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 510-515.


Para mayor información al respecto, vid. BERGALLI, R., Relaciones... cit., párrafos 17-18; MELOSSI, D., op. cit., pág. 138; BERGALLI, R., La violencia... cit., pág. 3.


Respecto a este autor se debe profundizar en : BERGALLI, R., La violencia... cit., pág. 3; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 515-521; CID MOLINÉ, J. y LARRAURI PIJOAN, E.,. Teorías criminológicas. Editorial Bosch, S. A. 2001. Barcelona, pp 126-132.


VARONA MARTÍNEZ, G.,op. cit., pág. 37


Vid. PAVARINI, M., Control y dominación. Teorías criminológicas burguesas y proyecto hegemónico. Séptima edición en español,. Siglo XXI editores, S.A. 1999. México, pp. 108-118.


Op. cit., pág. 115.


Las principales posiciones de los Teóricos del Control serán analizadas en acápite posterior de esta monografía. Vid. Infra, sub-acápite II.2.1.


Cfr. BERGALLI, R., ¿De cuál... cit., párrafos 20-25, especialmente en el párrafo 22 donde se afirma críticamente que el Control Social "jamás ha propuesto una solución a largo plazo para los problemas de la alineación y la opresión, la ".


Cfr. BARATTA, A., Criminología Crítica y crítica del Derecho Penal. Siglo XXI editores, S.A. 1986. México. En todo el transcurso de la obre el autor realiza un magistral análisis del desarrollo histórico-científico de la Criminología, apareciendo una resumida referencia histórica en las pp. 165-167.


En aras de la profundización en los postulados de la Escuela Positivista en Criminología recomendamos los siguientes autores: BARATTA, A., op. cit., pp. 21-54; PAVARINI, M., op. cit., pp.43-54; GONZÁLEZ ZORRILLA, C., La Criminología y su función: el momento actual del debate. Texto de la conferencia dictada en el XLVI Curso Internacional de Criminología.1991. Barcelona, pp..3-5; CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 57-77; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Criminología... cit., pp. 66-67.


Vid. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Problemas y tendencias de la Moderna Criminología. En: Cuadernos de Derecho Judicial. Volumen XXIX, Criminología. Editado por el Consejo General del Poder Judicial.1994. Madrid, pp. 231-232.


Cfr. GONZÁLEZ ZORRILLA, C., op. cit., pág. 4.


Con este criterio se manifiesta BARATTA, A., op. cit., pág.231 y GONZÁLEZ ZORRILLA., C., op. cit., pág. 5.


PAVARINI, M., op. cit., pág. 49.


Vid. Supra, acápite I; en el que se analiza los orígenes evolutivos del concepto de Control Social.


Cfr. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 553-554; CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 177-179.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 554.


PAVARINI, M., op. cit., pág. 121.


Las Teorías del Control Social aparecen en EE.UU. pretendiendo cubrir la laguna explicativa producida por el estructural-funcionalismo; aunque desde el punto de vista socio-político las razones de su surgimiento se ubican en la gran inconformidad social desatada dentro de la sociedad norteamericana en los finales de los años 60 y en la década de los 70 del Siglo XX, a raíz de las protestas masivas por la guerra de Vietnam, las luchas contra la segregación racial, el movimiento hippie, etc. La primera obra de TRAVIS HIRSCHI, representante por excelencia de esta tendencia teórica, se publicó en 1969 bajo el título de Causes of Delinquency. Al respecto cfr. CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 178-179.


En este sentido se debe profundizar en: GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 570-571; CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 177-181.


En aras de la profundización en las Teorías del Control Social recomendamos a GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Tratado de Criminología. Editora tirant lo blanch. 1999. Valencia, pp. 761-771; CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 179-198.


Este autor desarrolla los elementos básicos de la Teoría del arraigo social en su obra "Causes of Delinquency", publicada en el año 1969 en Berkeley, EE:UU.


HIRSCHI sostiene la existencia de cuatro vínculos controladores del individuo que evitan su comportamiento criminal: el apego hacia las personas, el compromiso con las personas, la participación social y las creencias. Vid. Supra, nota 28.


Ambos autores son citados por GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 572 y nota 107; afirmando que el núcleo de su teoría se desarrolló en la obra titulada "Delinquency, Situational Inducements and Commitment to Conformity".


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 572.


Cfr. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 573, donde se afirma que la Teoría de la contención fue desarrollada por RECKLESS en su obra "Containment Theory", en The Sociology of crime and delinquency", 1970, Nueva York.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 573-574.


Un análisis de las posiciones de este autor aparece en CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pág.180.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 576.


CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pág.188.


las razones críticas desarrolladas contra las teorías del Control Social pueden ampliarse en GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Tratado... cit., pp. 770-771; CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 189-193.


Cfr. CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pág.191.


la Teoría de la Reacción Social surgida en Norteamérica pretendía originariamente explicar solo los procesos de criminalización y de desviación secundaria; sin embargo, sus proposiciones teóricas trascendieron los objetivos iniciales, constituyéndose en una "revolución" de toda la teoría criminológica. Al respecto cfr. MÉNDEZ LÓPEZ, M. B., La Criminología en los umbrales del Siglo XXI. Tesis de Maestría en Criminología. Universidad de la Habana. 2001. pp. 31-34; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 581-583.


Una precisión sobre los postulados de estos autores aparece en CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 199-221 y en MÉNDEZ LÓPEZ, M. B., op. cit., pp. 31-32.


Los procesos de definición y selección son conocidos como procesos de criminalización y se definen como los actos por los cuales "el poder político crea, sostiene y reitera sus principios fundados en el sistema penal y dirigidos a un sector de la población determinado". Vid. AA. VV. Diccionario de Criminología. Editado por el Instituto de Criminología. Universidad Santiago de Cali. 1991. Cali, pág. 87.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pág. 584.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Problemas... cit., pág. 322.


Para PAVARINI la criminalidad es "resultante de una doble selección: la operada por las definiciones legales de criminalidad y la puesta en práctica por los aparatos del control social". Cfr. PAVARINI, M., op. cit., pág. 54.


Cfr. PAVARINI, M., op. cit., pág. 54.


Entendido como el derecho a penalizar que posee el Estado.


CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pág. 203.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Problemas... cit., pág. 322.


Los principales autores asociados al Modelo de la Reacción Social (fundamentalmente BECKER y LEMERT) hicieron hincapié en el fenómeno de la desviación secundaria, valorándolo como el forjamiento de una nueva identidad en el desviado. Al respecto véase CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 205-209; MÉNDEZ LÓPEZ, M. B., op. cit., pp. 32-33.


El fenómeno de búsqueda de coherencia comportamental con la rotulación de delincuente se conoce como la "profecía de autocumplimiento" o "self-fullfilling prophecy"; dicha categoría es analizada por GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 585-586, en la que hace especial referencia a la obra de BECKER, H., Outsiders. Studies in the Sociology of Desviance, New York. 1963.


Al respecto, GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Criminología... cit., pág. 69.


En este sentido, CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 215-221; GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 604-609.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 604.


Se interpreta como la posición radical del "labelling approach" que niega la génesis social del crimen y pretende explicar su surgimiento solo como resultado de la interacción de categorías dicotómicas, tales como: etiquetamiento-desviación, reacción social-desviación, etc.


Cfr. PAVARINI, M., op. cit., pp. 130-131, autor que asegura que la Teoría del Etiquetamiento "afirmando que criminal es solo quién ha sufrido un proceso de criminalización" ha terminado "por perder de vista que la acción desviada es en primer lugar expresión de un malestar social, de un conflicto social".


Movimiento criminológico paradigmático surgido en Europa y EE. UU. A principios de la década de los años 70 del pasado siglo y marcado ideológicamente por el contexto socio-político convulso de esa época. Derivado de las Teorías del Conflicto, se sustenta teóricamente en las posiciones conflictuales del "Labelling Approach" y presenta una tendencia mayoritariamente marxista, con una fuerte orientación crítica. Es conocida también como Nueva Criminología o Criminología de la Liberación. La obra pionera de este movimiento es "La Nueva Criminología" de TAYLOR, WALTON Y YOUNG, editada en 1973.


Para cualquier profundización de las bases teóricas del Paradigma Crítico recomendamos a SANDOVAL HUERTAS, E., Sistema Penal y Criminología Crítica. Editorial TEMIS. 1985. Bogotá, pp. 1-8, 103-122; ANIYAR DE CASTRO, L., Notas para la discusión de un control social alternativo. En: Lecturas Complementarias sobre Criminología. Compilación de la Dra. Margarita Viera. Editado por el MES. 1988. La Habana, pp. 71-102; BARATTA, A., op. cit., pp. 165-178; CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 225-252; VIERA HERNÁNDEZ, M., Problemas Teóricos y metodológicos del desarrollo de la Criminología Socialista. Editado por la Universidad de la Habana. 1989. La Habana, Tomos I, pág. 77-101, Tomo II, pp. 71-104.


BARATTA, A., op. cit., pág. 166.


BARATTA, A., op. cit., pág. 166.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 635.


Cfr. CID MOLINÉ, J. Y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pp. 240-241.


BUSTOS RAMÍREZ, J., Control Social y Sistema Penal. PPU. 1987. Barcelona, pág. 16.


ANIYAR DE CASTRO, L., Notas... cit., pp. 72-73.


BUSTOS RAMÍREZ, J., op. cit., pág. 16.


En este sentido, BARATTA, A., op. cit., pp. 167-178.


Vid. BUSTOS RAMÍREZ, J., op. cit., pág. 18.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Manual... cit., pp. 640.


GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A., Criminología... cit., pp. 205.


Vid. CID MOLINÉ, J. y LARRAURI PIJOAN, E., op. cit., pág.249.


BIBLIOGRAFÍA


AA. VV. (1991). Diccionario de Criminología. Editado por el Instituto de Criminología. Universidad Santiago de Cali. Cali.


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BARATTA, A. (1986). Criminología Crítica y crítica del Derecho Penal. Séptima reimpresión. 2001. Siglo XXI editores, S.A.. México.


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MELOSSI, D. (1992). El Estado del Control Social. Siglo XXI editores, S. A. México.


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PAVARINI, M. (1981). Control y dominación. Teorías criminológicas burguesas y proyecto hegemónico. Séptima edición en español, 1999. Siglo XXI editores, S.A. México.


SANDOVAL HUERTAS, E. (1985). Sistema Penal y Criminología Crítica. Editorial TEMIS. Bogotá.


VARONA MARTÍNEZ, G. (1998). La mediación reparadora como estrategia de control social. Una perspectiva criminológica. Editorial COMARES. Granada.


VIERA HERNÁNDEZ, M. (1989). Problemas Teóricos y metodológicos del desarrollo de la Criminología Socialista. Tomos I y II. Editado por la Universidad de la Habana. La Habana.



AUTORA:


Msc. Marta González Rodríguez


DATOS DE LA AUTORA:


Graduada de Licenciatura en Derecho en la Universidad de La Habana en el año 1982 y titulada de Master en Pedagogía de la Educación Superior desde el año 2000. Se desempeña como Profesora de Criminología y Derecho Penal en la Universidad Central de Las Villas, Cuba. Posee 21 años de experiencia en la labor docente universitaria. Pertenece a la Sociedad Cubana de Ciencias Penales de la Unión de Juristas de Cuba y a la Sociedad de Pedagogos de Cuba. Posee una vasta experiencia en la investigación; ha desarrollando sus pesquisas en el área criminológica, específicamente en la esfera microambiental delictiva, en el área de la Personalidad, en la Prevención Criminal y Victimal, en el Control Social Formal e Informal del delito, en temas de Derecho Penal Especial y en la Enseñanza del Derecho.


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Jueves, 14 Julio 2011 11:20:58 GMT

quien controla el imaginario social, controla el hecho social

uioAnálisis del control social desde una perspectiva histórica



1. Resumen de la monografía
2. Origen y evolución histórica del término Control Social
3. Análisis histórico de las posiciones teóricas fundamentales referidas al control social
4. Las posiciones de la criminología positivista
5. Las vertientes doctrinales de las teorías del proceso social
6. Posiciones de la criminología crítica
7. A modo de conclusiones
8. Citas y referencias
9.

RESUMEN DE LA MONOGRAFÍA

La monografía en cuestión contempla como hilo conductor una perspectiva histórica de valoración de la categoría Control Social. Se inicia el trabajo profundizando en los antecedentes histórico-sociales del término, la paternidad científica del mismo y las escuelas o corrientes que inicialmente lo asumieron. Se analiza la multiplicidad de visiones con las que se ha incursionado en el tratamiento científico del Control Social, prestándosele especial atención a la óptica de estudio de la Teoría del Etiquetamiento o "Labelling approach" y a las posiciones de la Criminología Crítica.

PALABRAS CLAVES: Control Social, Teoría el Etiquetamiento, Criminología Crítica, Paradigma del Control, Teorías del Proceso Social.

DESARROLLO

I- Origen y evolución histórica del término Control Social.

El uso originario del término Control Social se remonta a la segunda mitad del Siglo XIX en los EE. UU.; encontrándose indisolublemente asociado a la impostergable necesidad de integrar en un mismo marco social las grandes masas de inmigrantes que como fuerza de trabajo acudieron a la convocatoria migratoria generada por el proceso de industrialización de la naciente potencia norteamericana. La perentoria demanda organizativa de este cúmulo poblacional migratorio, caracterizado por su variada cosmovisión cultural, religiosa, etc.; demandó la necesidad de localizar vías sociológicas de integración que superarán estas diferencias culturales y que a partir del desarrollo de normas comportamentales, garantizaran una convivencia social organizada.

A raíz de ello aparece el fenómeno del Control Social; la paternidad científica de la expresión Control Social pertenece al sociólogo norteamericano EDWARD ROSS, quién la utilizó por primera vez como categoría enfocada a los problemas del orden y la organización societal, en la búsqueda de una estabilidad social integrativa resultante de la aceptación de valores únicos y uniformadores de un conglomerado humano disímil en sus raíces étnicas y culturales. La pretendida coincidencia axiológica propugnada en la obra de ROSS alrededor del concepto de Control Social, motivó que su posición científica fuese catalogada críticamente dentro del "monismo social".

El sentido otorgado por ROSS a este nuevo concepto excluía de cierto modo los controles estatales, tanto legales como políticos, los que en la práctica demostraron su inoperancia para construir la necesaria armonía social. Desde esta perspectiva, la esencia controladora sería asumida por la sociedad a través de la interacción social persuasiva, de la cual se derivaba el modelamiento de la conciencia individual a las necesidades de su entorno, produciéndose entonces un proceso de asimilación e internalización individual de las normas culturales. Precisamente el enfoque monista de este autor radicó en una identificación única de las "necesidades culturales"; concepción excluyente basada en la conocida cultura del W.A.S.P. (white-anglosaxon-protestant), constitutiva a su vez de los principios del "American way of life".

La ulterior evolución de la categoría Control Social se asocia al desarrollo de la sociología académica norteamericana y más concretamente a la influencia de la conocida "Escuela de Chicago", en el marco de la cual autores tales como: PARK, MEAD, DEWEY, BURGESS, SHAW, etc., hacen referencia a los procesos de interacción como base de la comunicación social, otorgándole a esta última capacidad cohesionadora y estructuradora del consenso en las grandes urbes estadounidenses. "Esta perspectiva se apoya en el pragmatismo de la psicología social de George H. Mead y la filosofía política de John Dewey que les permitió distanciar en concepto de control social de lo que el último llamaba control público, o sea de las estrategias de disciplina social que pudieran surgir desde el Estado; por lo tanto, alejadas de las formas organizativas que el derecho estatal pueda imponer".

La posición anterior sustentadora de la exclusión estatal del Control Social resultó superada por los condicionamientos objetivos impuestos en ocasión de la imperiosa necesidad surgida de las consecuencias de la Gran Depresión Económica de EE. UU. (1929-1930); motivo por el cual el Estado Norteamericano comienza a asumir el papel de centralizador estratégico del control de la sociedad, principalmente a través del Derecho como instrumento regulador por excelencia. Se produce así una ruptura entre la teoría sociológica y la praxis del Control Social en la sociedad estadounidense. Dicha reorientación práctica asigna al Estado la capacidad organizativa del conglomerado social; criterio que se explica y consolida mediante la corriente estructural-funcionalista.

Los representantes de la corriente estructural-funcionalista que mayor trascendencia tuvieron en el tema que nos ocupa fueron: DURKHEIN, PARSONS y MERTON. Todos los cuales de una u otra forma coinciden en reconocerle a la organización estatal una alta cuota de representatividad en el Control Social de la conducta desviada. El sociólogo francés EMILE DURKHEIM se destaca en el ámbito del estudio delictivo por su tesis sobre la normalidad de la criminalidad y el importante rol que juega esta última en el mantenimiento de la cohesión y la solidaridad social; llegando a afirmar que el delito representa un "factor de salud pública" por cuanto garantiza la movilidad y alternancia de la generalidad de las normas sociales, incluidas las que promulga el Estado a través del Derecho. Uno de los principales méritos científicos de este autor radica en la aportación del concepto de "anomia", entendido como la ausencia o carencia de efectividad de las normas sociales de todo tipo, aspecto que a su modo de ver, genera una especial desorganización colectiva por la pérdida de la capacidad reguladora del control social normativo.

Idéntica tónica funcionalista caracteriza la obra de TALCOTT PARSONS, autor que siguiendo la línea de DURKHEIM reconoce en este último la profundidad del tratamiento respecto a la naturaleza del Control Social y a la significación de la conformidad moral. PARSONS enfoca el concepto de desde la óptica psico-sociológica, estableciendo una relación congruente entre la desviación y la carencia de control. Su principal trascendencia científica estriba en el profundo reconocimiento del Derecho como manifestación del Control Social, destinado como toda variante controladora a garantizar el orden social; cuestión con la que discrepa de la pretendida dicotomía o alejamiento entre la función de control y la gestión estatal sostenida originariamente por los miembros de la Escuela de Chicago.

BERGALLI, reconocido estudioso de la evolución histórica en el uso del término Control Social, otorga relevancia en este sentido a los aportes realizados por otro representante de la corriente estructural-funcionalista, ROBERT MERTON, discípulo de PARSONS y continuador del concepto de anomia aportado por DURKHEIM. Las principales ideas teóricas de MERTON se derivan del estudio de la sociedad norteamericana, a la que califica como una sociedad anómica. El objetivo central de su obra se asienta en demostrar que algunas estructuras sociales son claramente criminógenas al propiciar que las personas se decidan por el comportamiento desviado. Este autor "supo elaborar un concepto sofisticado de control social que combinase su manifestación interna o individual con la institucional o social".

Resumiendo críticamente la corriente funcionalista nos adscribimos a las posiciones de PAVARINI, cuando expresa que si bien los funcionalistas anómicos explican la conducta desviada desde la contradicción entre valores culturales y valores instrumentales, sin embargo, no clarifican cuales son las razones esenciales que producen esta dicotomía. "En este sentido se ha hablado correctamente de la teoría de la anomia como de una teoría de alcance medio, como de un modelo teórico suficiente para dar fundamento sólo a algunas investigaciones empíricas limitadas y de un cierto tipo; las que contemplan la criminalidad contra la propiedad por parte de las clases subalternas en una sociedad como la estadounidense". Otras posiciones críticas fueron asumidas por los principales teóricos del control, quienes cuestionaron las posibilidades de confirmación empírica del enfoque estructural funcionalista.

Extendiendo la valoración a la categoría central de nuestro debate, destacamos las posiciones de BERGALLI, quién al someter a una radiografía crítica el uso del término Control Social expresa que el origen sociológico del concepto no tuvo contenidos revolucionarios, solo naturaleza reformista concretada en una política de control enfocada apaliar o reducir los abusos sociales derivados del desarrollo del capitalismo industrial. Siendo así, el Control Social contribuyó en sus inicios a operaciones sociales cosméticas que hicieron soportable los fenómenos estructurales y residuales (léase explotación, violencia, "Labellig Approach" o Paradigma del Control, por su reconocida significación como punto de engarce entre la Criminología Liberal y la Criminología Crítica y por su trascendencia definitoria para el estudio del Control Social de la criminalidad.

II.1- Las posiciones de la Criminología Positivista.

La determinación biológica de la conducta criminal se constituye en la esencia explicativa de la Criminología Positivista o Criminología etiológica. Los estudios criminológicos positivistas dirigieron su atención al criminal, no al crimen y mucho menos a la posible configuración definitorial del delito a partir de la acción defensiva-reactiva de la sociedad. Esta óptica explicativa se mueve en el campo del determinismo (biológico) y la peligrosidad social del individuo, localizando las "causas" del fenómeno en el sujeto activo del delito; dicho enfoque asume que las razones causales son preexistentes a la reacción social represiva que se desata con la consumación delictiva.

Tal como afirma GARCÍA-PABLOS DE MOLINA el modelo etiológico en Criminología dedicó su atención únicamente al delincuente, obviando las cuestiones referidas al Control Social. Ello se explica por la función de legitimación que asume esta corriente criminológica, pues su teoría de la criminalidad se configura desde una explicación tendenciosa observante de una pequeña parcela de la realidad delictiva (el sujeto comisor) con la exclusión valorativa del significativo sector restante de los fenómenos sociales concernientes al suceso criminal.

El rol legitimante desempeñado por la Criminología Positivista tradicional obviamente no contempló los análisis evaluativos de los mecanismos sociales controladores y aún menos la valoración crítica del Sistema Penal, pues su misión histórica-científica consistió en justificar y racionalizar el sistema social que le dio vida. La esencia del modelo etiológico clásico de explicación del delito, convirtió a la Criminología en una ciencia auxiliar del Sistema Penal y de la Política Criminal oficial.

Refiriéndose al tópico anterior PAVARINI asegura que "la aportación determinante del positivismo criminológico respecto a las instancias de control social presentes en la sociedad de la época consistió en valorar, por un lado, una concepción abstracta y ahistórica de la sociedad y, por otra parte, interpretar a ésta como realidad orgánica que se funda en el consenso alrededor de los valores y los intereses asumidos como generales, o sea que significaba proponer a la sociedad como un bien y a la desviación criminal como un mal y por tanto a la política criminal como legítima y necesaria reacción de la sociedad para la tutela y la afirmación de los valores sobre los que se funda el consenso de la mayoría".

II.2- Las vertientes doctrinales de las Teorías del Proceso Social.

El desarrollo histórico de la criminología Liberal se caracterizó por su permeabilidad generalizada a los enfoques sociológicos del fenómeno delictivo. En páginas anteriores plasmamos un análisis del rol de la corriente estructural-funcionalista en la etiología y evolución del concepto de Control Social. Precisamente como continuación de tal valoración mencionaremos otro de los núcleos teóricos que, dentro de la Sociología Criminal, ofrece determinada importancia para la temática en estudio; nos referimos a las Teorías del Proceso Social.

Las Teorías del Proceso Social surgen como reacción científica frente a las limitaciones del enfoque estructural-funcionalista, el cual demuestra un déficit explicativo ante la inobjetable criminalidad de las clases medias y altas; ya no resulta sostenible la reiterada afirmación estructuralista de que el crimen es solo un comportamiento de las clases bajas. Se traslada el análisis del funcionamiento de las estructuras macrosociales propio del estructural-funcionalismo a la valoración de los efectos psicosociales de los procesos interactivos individuales. Desde esta última visión analítica se afirma que potencialmente cualquier persona puede ser comisora de delitos, como resultado de estados socio-psicológicos derivados de alteraciones negativas en la saludable interacción en el seno de sus grupos de pertenencia más cercanos.

Entre las Teorías del Proceso Social no existe uniformidad explicativa en lo que respecta a la etiología delictiva. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA reconoce la existencia de tres vertientes doctrinales en este grupo de teorías:

* Las Teorías del Aprendizaje Social.
* Las Teorías del Control Social, y
* Las Teorías de la reacción Social .

De momento solo explicaremos de forma muy general las teorías del aprendizaje social, prestándole posteriormente especial atención a las Teorías del Control Social y de la Reacción Social.

Las Teorías del Aprendizaje Social sostienen que la comisión de los delitos es una conducta aprendida a partir de la interacción social en el contexto de grupos pequeños; todo ello realizado mediante un proceso socializador en el que se transmiten los elementos culturales propios de sectores criminales; "este aprendizaje incluye tanto las técnicas del crimen como la específica canalización de motivos, impulsos, racionalizaciones y actitudes".

II.2.1- Tendencias fundamentales de las Teorías del Control Social.

El marco temporal de surgimiento de las Teorías del Control Social se ubica entre finales de la década de los años 60 y principios de la década de los años 70 del pasado Siglo. La peculiaridad teórica que distingue a estos autores radica en el cuestionamiento invertido de la problemática criminal; dando por evidente la explicación lógico-racional de la conducta desviada, centran sus esfuerzos científicos en fundamentar las razones del comportamiento no delictivo o accionar de conformidad social.

El razonamiento sustentador de tales posiciones parte de la supuesta obviedad benéfica que en el plano material proporciona el actuar delictivo, pues asegura el acceso a las metas perseguidas de una forma expedita; lo que permite a los teóricos del control afirmar que, por decantación lógica, el comportamiento más racional sería la comisión de crímenes para obtener los beneficios deseados.

Así pues, el centro del interés de las Teorías del Control Social radica en explicar los motivos que dominan el comportamiento respetuoso de la Ley, responder al cuestionamiento de ¿por qué? no todas las personas cometen delitos. A tales efectos desarrollan diversas posiciones doctrinales, cuyas principales manifestaciones se pueden resumir de la siguiente manera:

1. La Teoría del arraigo social.
2. La Teoría de la conformidad diferencial.
3. La Teoría de la contención.
4. La Teoría del control interior.
5. La Teoría de la anticipación diferencial, etc.

A continuación desarrollaremos someramente los principales elementos constitutivos de las variantes teóricas mencionadas.

La Teoría del arraigo social.

Conocida también como la teoría de los vínculos sociales fue desarrollada por HIRSCHI partiendo del criterio de que el control necesario para que el individuo no actúe delincuencialmente, radica en los nexos que el mismo establece con la sociedad, lazos cuya ruptura significarían una sensible pérdida para la persona. Cuando se carece de esos vínculos o los mismos se debilitan desaparece el arraigo social que funciona como muro detentivo del actuar criminal. La necesidad de autopercibirse y ser reconocido como integrante pleno y respetado de los diversos grupos sociales de pertenencia actúa como elemento conductual controlador, según esta posición teórica.

La Teoría de la conformidad diferencial.

Los sustentadores de esta posición, BRIAR y PILIAVIN, apoyan su teoría en dos aspectos o premisas fundamentales: la posibilidad de afectación del individuo por estímulos pasajeros y el diferenciado grado de compromiso de la persona con los valores socialmente aceptados. El resultado de la interacción de ambas variables siempre resultará diferente en dos seres humanos sometidos a condiciones estimulantes análogas, partiendo de que esos individuos poseen grados no equivalentes de conformidad con los valores sociales. "Lo que significaría que, en situaciones equiparables, una persona con elevado grado de compromiso o conformidad hacia los valores convencionales es menos probable que se involucre en comportamientos delictivos que otro individuo con inferior nivel de conformismo".

La Teoría de la contención.

La peculiaridad doctrinal del segmento de los teóricos del control que nos ocupa, radica en la valorización de los elementos de índole individual en el contexto de un enfoque de tendencia sociológica. RECKLESS, reconocido como el autor principal de esta variante centra la atención en el rol determinante que juegan las cualidades personales, las que en algunos casos funcionan como factores inmunizantes dentro de un microambiente netamente delictivo; constituyendo los llamados mecanismos de contención. Dichos mecanismos pueden poseer índole interna o externa; en el caso de los primeros se refiere a los mecanismos subjetivos propios de la personalidad, tales como: buen concepto, proyectos vitales bien definidos, adecuada tolerancia a la frustración, etc. En lo que respecta a los mecanismos de contención externos se citan los relacionados con el control normativo social, ejemplo: códigos morales sólidos, roles sociales bien estructurados, disciplina social supervisada y efectiva.

La Teoría del control interior.

A los efectos de la teoría del control interior, el accionar delictivo aparece por la inconsistencia controladora de los grupos primarios que no han conseguido, que sus miembros, internalicen las reglas y roles necesarios; lo cual significa que el control social no ha derivado convenientemente en control personal interno; entendido este último como la trascendencia funcional efectiva a la esfera volitiva, de los valores y normas socialmente prevalentes. Para REISS, sustentador de esta tesis, la criminalidad aparece como derivación de la disfuncionalidad de controles sociales ineficientes y la consecuente debilidad del control personal o interior.

La teoría de la anticipación diferencial.

Los razonamientos propios del enfoque de la anticipación diferencial presupone un trabajo intelectivo detallado del individuo, en el que pondera los costes y beneficios que podría reportarle el delito. Esta teoría "se formula por D. GLASER, quién trata de conciliar con ella la teoría del control social y los conceptos básicos de la asociación diferencial. Su postulado es muy simple: la decisión de cometer o no delito se halla determinada por las consecuencias que el autor anticipa". El núcleo duro del análisis descansa en la inclinación ventajosa o desventajosa de las expectativas, grado de beneficio que se relativiza a partir de la profundidad del contacto de cada persona con los modelos criminales.

Conclusivamente puede afirmarse que las Teorías del Control Social superan la visión macrosociológica de la corriente estructural-funcionalista, valorando al Control Social desde una posición dicotómica relacionada con el carácter externo o interno del control y prestándole especial relevancia a la función de los grupos pequeños de pertenencia del individuo. En este sentido "las teorías del control acostumbran a ser vista de forma errónea como teorías de las cuales se deriva una demanda de mayor control penal. Sin embargo, ello es incorrecto, pues, (...), el énfasis de las teorías del control reside en el control social, esto es, en aumentar el vínculo de la persona con las instituciones sociales que es lo que (...) evitará que la persona realice delitos".

Las teorías del Control Social son cuestionadas por diversas razones entre las que se destaca su renuncia a localizar el factor positivo que genera la comisión de delitos y consecuentemente reconocen la existencia de un factor negativo provocador del acto criminal, a saber "presumen que la ausencia de control basta para provocar inevitablemente, por sí sola, la realización de actos delictivos".

II.2.2- El paradigma del contro.

Sin perseguir reconocimiento como modelo explicativo de la criminalidad, surge en EE.UU. Un nuevo paradigma criminológico conocido indistintamente como Teoría de la Reacción Social, modelo del etiquetamiento, labelling approach, Paradigma del Control, etc. Con un claro sustrato interaccionista, este novedoso enfoque superó con creces la valoración lineal y simplista que caracterizaba a la Criminología Positivista Clásica. Para los representantes del labelling approach (LEMERT, CHAPMAN, BECKER Y PAYNE) la determinación causal del delito se configura como un proceso problemático y relativo, pues afirmaban que tal fenómeno se construye socialmente a partir de procesos de definición y selección.

A raíz de esta teoría la interdependencia entre los fenómenos de la desviación social y de la reacción social sufre un vuelco perspectivo de interpretación que invierte la relación de determinación de la delincuencia aceptada hasta ese momento. El modelo etiológico de explicación del delito presumía que la existencia de la desviación generaba la reacción controladora de la misma, sin embargo la teoría del etiquetamiento o labelling approach asegura que por el contrario, el control social crea la criminalidad; se produce así una correlación configurativa en la que la reacción social se interpreta como factor preexistente y constituyente de la desviación. "El control social -sus agentes y mecanismos-no se limitan a detectar la criminalidad y a identificar al infractor, sino que crean o configuran la criminalidad: realizan una función constitutiva".

Así pues el interés del Paradigma del Control se centró en los procesos de criminalización interpretados como creadores de la criminalidad, reconociendo dentro de ellos dos variantes fundamentales: el estadío de definición legislativa, de creación de la Ley Penal conocido como proceso de criminalización primaria y los mecanismos de selección actuantes en el período de aplicación de la norma que derivan en la asignación a determinada persona de la etiqueta de criminal, estadío identificado comúnmente como proceso de criminalización secundaria.

La criminalización primaria

La criminalización primaria es interpretada como un proceso de definición, posición que niega la naturaleza ontológica del crimen, sustentándose en le criterio de que el delito es un fenómeno eminentemente normativo. Esta selección definitorial se realiza en el nivel de los comportamientos criminalizables, a partir de la decantación político-criminal de los bienes jurídicos necesitados de protección. Un aspecto importante a dilucidar radica en quién posee la capacidad potestativa o poder de criminalizar; obviamente el "ius puniendi" es una atribución de la organización política-estatal, que en representación de la sociedad decide cuales serán las conductas instituidas como tipos penales. A tales efectos el poder legislativo del Estado se arroga la definición legal del comportamiento lesivo que será merecedor de una respuesta punitiva. De hecho la criminalización primaria es un proceso de selección de los actos penalmente perseguibles.

La criminalización secundaria.

La actuación profesional de las agencias ejecutivas del Sistema Penal pone en funcionamiento el segundo proceso selectivo: la criminalización secundaria, proceso caracterizado por la asignación criminalizante a un individuo concreto de una conducta prevista como tipo penal en la Ley. Al respecto CID MOLINÉ Y LARRAURI PIJOAN aseguran que el delito no se configura (a los efectos del Sistema Penal) en el momento de la comisión del hecho, sino cuando ese actuar infractor es detectado e interpretado como tal por el aparato de Justicia Criminal.

Para el "Labelling Approach" la selección de cuál individuo específico debe ser procesado (etiquetamiento) no se rige por criterios técnico-jurídicos, sino según estereotipos criminales que se estructuran en el imaginario de los operadores del Derecho Penal. "El mandato abstracto de la norma se desvía sustancialmente al pasar por el tamiz de ciertos filtros altamente selectivos y discriminatorios que actúan guiados por el criterio del estatus social del infractor". Por tanto, si en le proceso definitorio de la criminalización primaria se escogen conductas, en la criminalización secundaria se concretiza individualmente la secuencia selectiva, definiéndose a las personas delincuentes.

Dentro de las posiciones del Paradigma de la Reacción Social se prestó especial atención a los efectos criminógenos de la atribución del status de delincuente (criminalización secundaria), racionalizándose que el etiquetamiento del individuo y su consecuente estigmatización producían un fenómeno identificado como "desviación secundaria", consistente en la potenciación de la desviación caracterizada porque la persona etiquetada rompe definitivamente su nexo con el orden social normativo, reforzando su "fidelidad" a la desviación y produciendo un cambio de identidad o "reconstrucción" adaptativa de la personalidad (ajuste de imagen), en la que el individuo asume coherentemente las estereotipadas expectativas sociales que le asignan y se comporta de manera correspondiente.

En nuestras pretensiones de resumen parcial de los postulados que sobre el Control Social Penal realiza el "labelling approach", acudimos a la excelente síntesis que al respecto realiza GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, cuando afirma que este significativo paradigma ha destacado tres elementos básicos del Control Social Penal: su comportamiento selectivo y discriminador, su función creadora de la criminalidad y la secuela dañosa y estigmatizante que se deriva de la acción del Sistema Penal.

La necesaria valoración crítica que sobre los planteamientos del paradigma del Control realizaremos a continuación descansará en dos momentos de análisis: los aportes o aciertos del Modelo y los desaciertos e insuficiencias del mismo. En el primero de estos momentos; podemos apreciar que a esta posición teórica se la reconoce el evidente dinamismo que proporcionó a los estudios criminológicos, además de la complejización en la visión valorativa del fenómeno criminal, pues a partir de sus postulados ya no resulta admisible el único y simplificador enfoque causalista clásico; habida cuenta de la innegable (aunque no totalitaria) significación que debe reconocérsele a los procesos de criminalización en la configuración de algunos sectores de la delincuencia.

Un acierto que merece relieve analítico lo constituye los estudios sobre los efectos estigmatizantes de la acción del Sistema Penal; la atención cuestionadora dirigida al "impacto criminógeno de la propia reacción social" contribuyó a generar conciencia respecto a la conveniencia del uso discreto y ponderado del Derecho Penal, como recurso de última fila que se constituye en un remedio violento y traumatizante en sí mismo.

La evaluación de los desaciertos del Modelo de la Reacción Social debe contemplar la evidencia de que no nos encontramos ante una teoría de la criminalidad, sino ante un modelo de criminalización, para el cual el crimen propiamente dicho parece no interesar; recordemos que el eje central de su teoría gravita alrededor del efecto criminógeno y estigmatizador del Control Social Formal. Lo anterior nuclea gran parte de los cuestionamientos críticos a este paradigma, al que se le achaca un vicio metodológico consistente en un fundamentalismo antideterminista, que soslaya la existencia de los factores etiológicos del delito. Se parte así del razonamiento erróneo de que la criminalidad se constituye únicamente por la interdependencia condicionante entre las agencias del Sistema Penal y un sector de la sociedad.

Muestra de severidad crítica hacia el "Labelling Approach" aparece en las valoraciones de PAVARINI, quién sustenta que esta corriente pretendió ignorar la desviación como un fenómeno social, visualizándola solo como un producto interactivo del control penal; posición explicativa que invita en última instancia a una parálisis de política social solucionante de contradicciones socio-económicas; propugnando solamente la reducción del control, lo que reclamaría una intensificación y profundización de los mecanismos de valoración y limitación del "ius puniendi" y de acotación funcional de las agencias que estructuran el Sistema Penal. Para el enfoque de la reacción social la idealidad radica en reducir al mínimo la presencia del Control Social Formal y no en la búsqueda de la racionalidad funcional del mismo.

Desde las posiciones de la Criminología Crítica aparece otro de los cuestionamientos al enfoque encasillador, consistente en la crítica a la carencia de perspectiva política de este modelo de criminalización, el que no se propuso explicar las razones políticas propiciatorias de que ciertas conductas sean tipificadas legislativamente como delitos y otras no; además de dejar sin respuestas interrogantes tales como: ¿qué intereses defienden las instituciones penales?, ¿por qué ciertos sectores poblacionales poseen más altas cuotas de criminalización secundaria que otros?, etc. Precisamente en el sub-acápite que continúa desarrollaremos los postulados de la corriente crítica con respecto al Control Social.

II.3- Posiciones de la Criminología Crítica.

El movimiento de la Criminología Crítica constituye una radicalización política de la plataforma teórica del "labelling approach", cuyas posiciones en un proceso de maduración ideológica dieron origen a la Nueva Criminología. La Criminología Crítica eleva a un análisis macrosociológico los planteamientos de la Teoría de la Reacción Social, contextualizándolos política e históricamente en unas relaciones de poder concentradas en el pequeño grupo social de los poderosos.

Los postulados básicos del Modelo Radical "pueden sintetizarse en una doble contraposición", su enfrentamiento a la Criminología Clásica por su condición de guardiana protectora del status quo y su cuestionamiento de los esquemas explicativos basados en el etiologismo del delito, a los que contrapone la atención científica sobre los mecanismos criminalizadores y estigmatizantes del Control Social. "La criminología crítica historiza la realidad del comportamiento desviado y pone en evidencia su relación funcional o disfuncional con las estructuras sociales, con el desarrollo de las relaciones de producción y de distribución".

Mención prioritaria en este tema merece las fuertes críticas desarrolladas por la Criminología Radical contra las estructuras de poder capitalista y el orden legal que las sostienen, pues "mediante la criminalización -que descansa en la propiedad y en la estructura de poder de una sociedad-se mantiene la estructura clasista de ésta y el sometimiento de las clases trabajadoras por las clases dominantes que ostentan la propiedad de los medios de producción".

CID MOLINÉ y LARRAURI PIJOAN reconocen la existencia de una segunda fase del Paradigma de la Liberación, etapa caracterizada por la estructuración de un revisión autocrítica de sus posiciones primarias más radicalizadas, entre las que vale destacar la negación del determinismo económico del delito que marcó los inicios del movimiento; consecuentemente con lo anterior se reduce la primaria exacerbación de la función instrumental del Derecho, rechazándose además, la visión extrema del criminal como un rebelde político mal enfocado.

La criticidad como calificativo que caracteriza al modelo criminológico en análisis concentró su ejercicio en el fuerte cuestionamiento que se realiza al funcionamiento del Control Social, fenómeno al que se le reconoce naturaleza política. Al respecto BUSTOS RAMÍREZ afirma que "la criminología deja de ser el estudio etiológico (...) del delincuente para pasar a ser el estudio del poder político concreto (control) que representa el derecho penal del Estado moderno".

La valoración del Control Social desde la perspectiva crítica no debe soslayar los planteamientos de ANIYAR DE CASTRO, criminóloga que en el contexto latinoamericano sostiene que la función constitutiva o creadora del Control Social se manifiesta en tres planos principales: en la creación del delito, en la creación del delincuente y en la creación de la delincuencia. Esta autora afirma que la agencia legislativa crea el delito al definir determinadas conductas como tipos penales; señala que la acción policial-judicial (criminalización secundaria) determina selectivamente a que individuo se le asigna la etiqueta delincuencial y configura el fenómeno de la criminalidad al estructurar funcionalmente la acción interdependiente del plano normativo y del plano práctico del Sistema Penal, como instancia formalizada del Control Social.

Así pues la Criminología de la Liberación somete a revisión el Control Social y principalmente el Derecho Penal como manifestación particular del poder político, considerándolo el subsistema más reaccionario del control. Las críticas en este sentido se basan en la destrucción de los mitos existentes sobre las garantías formales de la intervención punitiva. Demostrándose razonadamente las falacias de la dogmática penal en lo que respecta al cumplimiento de los diferentes principios básicos del Derecho Penal, los que son calificados como "simples axiomas de lógica abstracta". Entre otros tantos dogmas criticados aparecen el principio de la igualdad ante la Ley y el principio garantista de culpabilidad, basado en la supuesta libertad de los sujetos como pilar básico que sostiene al Derecho Penal en sus funciones controladoras de la criminalidad.

El cuestionamiento al paradigma crítico basa sus formulaciones en "la excesiva carga especulativa" que contiene su aparato teórico, en sus "desmedidas pretensiones generalizadoras" y en el "inevitable déficit empírico de toda concepción macrosociológica". GARCÍA-PABLOS DE MOLINA razona que el método histórico-analítico usado por la Criminología Crítica genera una abstracción político-filosófica no susceptible de verificación empírica, y consecuentemente una carencia de concreción de política criminal viable. Desde otra óptica valorativa menos radical se reconoce que "el legado de la criminología crítica es recordar que el delito, el sistema penal y las decisiones de política criminal, se producen dentro de una estructura social, política y económica".

A MODO DE CONCLUSIONES:

A modo de resumen puede apreciarse que la época primaria de desarrollo de la categoría Control Social se caracterizó por tendencias oscilatorias opuestas en cuanto a estatalizar o no la función controladora de la sociedad. En los comienzos sociológicos del concepto predominó la idea de la completa separación entre el Control Social y la intervención estatal (ROSS y la Escuela de Chicago), sin embargo, las condiciones económico-sociales de EE. UU. en la década de los años 30 del pasado siglo compulsaron un cambio radical sobre la interpretación del Control Social en sus relaciones con el aparato estatal, modificación caracterizada por el reconocimiento de la capacidad organizativa del Estado a través del Derecho, este último entronizado así como elemento controlador por excelencia (corriente estructural-funcionalista). A pesar de las tendencias divergentes antes expuestas, siempre se la ha reconocido al Control Social su centralidad conceptual y operativa en la necesaria consolidación del orden social.

Valorando conclusivamente lo referido a las posiciones teórico-criminológicas fundamentales que han abordado el fenómeno del Control Social, podemos resumir que la Criminología Tradicional desde su posición idílica de consensualidad social obvió el estudio del Control Social, sin embargo la Criminología más liberal a través de la Teorías del Proceso Social y más concretamente mediante las Teorías del Control Social trajo a colación este estudio en relación con los grupos controladores más pequeños. Protagonismo innegable para el estudio del Control Social significó la corriente del "labelling approach", pues elevó a este fenómeno al rango de factor constitutivo de la criminalidad. Como derivación politizada de la Teoría de la Reacción Social aparece el Modelo de la Criminología Crítica que contextualiza históricamente la función controladora del Estado, dotándola de alta carga ideológica y clasista.




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Jueves, 7 Julio 2011 11:21:22 GMT

tan cerca de Diòs y tan lejos del New York Time

rrRepública Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior
Fundación: Misión Sucre
Aldea Universitaria:"UneArte"
P.F.G:"Comunicación Social"
Tray-1 Periodo. 9
Unidad Curricular: " Periodismo de Investigación"
Sección: "U"
Profesor: Ronald Marrero
Alumno:José Gregorio Cabrera

Análisis:
Tan lejos de Dios y tan cerca del New York Time

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En este breve estudio se puede palpar a simple vista el uso de la información como fuente de ingreso para las transnacionales de la comunicación estadounidenses; en este caso del New York Time.

Claramente se puede observar que es un medio de comunicación para solo mediatizar la información, es decir enviarla con la intención de simplificar "sutilmente" las consecuencias las guerras, sin tener que colocar a la vista de toda la colectividad que conforma su audiencia las" barbaridades" que ocurren en los encuentros armados con naciones en conflictos mas pobres y en desventajas armadas en lo que es científica y tecnológicamente hablando.


Es muy obvia la dirección de su discurso hacia la mediatización de la información:suavizar la entrada de Los Estados Unidos De Norteamericana en los conflictos Bélicos a países en desventajas, donde usan los mismos términos en todas las guerras y a su vez, satanizar a sus contrincantes con palabras soeces como: "terroristas", "golpistas",Gobiernos defactos. Y Otros términos usados contra gobernantes que no se someten a sus antojos en cuanto a lo que es; reglas, políticas económicas (fondo monetario internacional), prestamos, ayudas, compras de armas y aparatos de uso científicos sofisticados (aparatos médicos).

Otro de los medios usados para invadir a los países es a través de películas, propagandas, formas de vestir, comidas, costumbres, celebraciones y otras.




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Miércoles, 6 Julio 2011 12:52:58 GMT

policia metropolitanai7

234 p { }

La Policía Metropolitana de Caracas (PM) es un órgano policial venezolano con competencia para cumplir sus funciones dentro del Área Metropolitana de Caracas. Este órgano de seguridad fue creado formalmente el 21 de diciembre de 1969, y está adscrita al Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia. El Actual Director y Comandante General de la Policía Metropolitana es el Comisario Jefe Carlos Meza.


El Cuerpo Policial Metropolitano cuenta con aproximadamente 8 mil 500 Efectivos activos lo cuales, distribuidos en Agentes de Patrullas, de Vialidad, Seguridad Integral entre otras funciones. El Uniforme de los efectivos son de color azul oscuro.


Su sede principal de la PM se encuentra ubicada en el Sector de Cotiza (Noroeste de la Capital). El Cuerpo Armado es dirigido desde la Comandancia General o Dirección General. Dentro de las Instalaciones de la PM se encuentra su Parque de Arma, la Dirección de Inteligencia Policial y la Unidad Canina, Dirección de Orden Público, Dirección Motorizada, entre otros Departamentos Administrativos.


La Policía Metropolitana acata órdenes directas del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones del Interior y Justicia, Ministerio del Poder Popular para la Defensa (Fuerza Armada), Ministerio Público (Físcalia General), Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).


La PM tienen Comisarías o Destacamentos ubicados en los distintos Sectores de las Barriadas y Urbanizaciones de la Ciudad Capital.


La Jurisdicción de la PM engloba los cinco municipios que conforman a Caracas que son Libertador, Chacao, Baruta, Hatillo y Sucre, (Los últimos cuatro municipios pertenecen al Estado Miranda) y patrullan otros sectores del mismo estado centro occidental.



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Miércoles, 6 Julio 2011 11:39:39 GMT

violencia en caracas---1-

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República Bolivariana De Venezuela


Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior


Fundación: Misión Sucre


Aldea Universitaria:"UneArte"


P.F.G:"Comunicación Social"


Tray-1 Periodo. 9


Unidad Curricular: " Periodismo de Investigación"


Sección: "U"


Profesor: Ronald Marrero


Alumno:José Gregorio Cabrera





Periodismo de Investigación Presenta:




".....Violencia en las calles de Caracas...."









Son aproximadamente las 3:00 de la mañana cuando Carlos Alberto Duran sale de su casa, ésta se encuentra en el sector de Caño Amarillo, sector perteneciente a la parroquia sucre.

Es la hora que él acostumbra a salir a su trabajo, una fabrica de calzados de damas llamados: "Calzados Fanny".

Carlos Alberto duran es padre de (2) hermosas niñas cuyos nombres son: Katherin Margarita Hernández duran de 8 años y Esquivel yureski Hernández Duran de 5 años. Su esposa, con quien tiene 15 años de casado; la señora Belkis Viannet Hernández, quien, acostumbrada a una misma faena diaria, en la madrugada; levantarse a las 3:00 de la mañana a calentarle la comida a su esposo, nunca se espero que...ese día, a su esposo, le esperaran, al final de las escaleras, un grupo de vándalos, quienes sin compasión, al darle la voz de ¡alto!... ¡...Este es un atraco!... Este, asustado, se resistiría, y unas balas... salidas de un arma, en manos de una persona sin conciencia de lo que es : valores humanos, le segaría la vida, truncando así, el futuro de una familia humilde y de unas niñas que no tuvieron la culpa de nacer en medio de un mundo lleno de violencia, quienes ahora le pregunta a su mamá: ¡Mami¡....¿Cuando viene mi Papá?...¿ Todavía Esta Trabajando...?.

Este es el drama que hoy vive nuestra sociedad Caraqueña, en medio de una ruidosa y a veces, apacible pero, populosa ciudad; Caracas.

De gente que vive una angustia tortuosa al ver cada día un caer la tarde y un salir de el sol y no hallan respuesta a una de las tantas incógnitas que les llena de penumbras la vida y el corazón: ¿Cuando se detendrá ese flagelo llamado: "muerte" en manos de la delincuencia?".















Investigación

El día Lunes 7 de Marzo del 2011 a eso de las 8:00 de la mañana, se recibe la notificación en las sede del Cicpc (Cuerpo de Investigación Científica Penales y Criminalisticas), específicamente a las oficinas del Comisario general: José agustín Blanco González, quien comanda la División contra Homicidios del Cicpc, sede ubicada detrás del centro comercial Pro patria, cuya comisaria pertenece a la zona del Oeste; que por favor vayan a retirar el cadáver de un hombre de aproximadamente 30 a 35 años de edad, quien al parecer, presenta impactos de bala en la cara, pecho y en una pierna.


Al Llegar el forense al lugar de los hechos, este detecta que, efectivamente, se encuentra con un cadáver que presenta (6) seis impactos de bala. Dos (2) impactos en la cara, dos(2) en la zona del pecho, específicamente en la zona intercostal izquierda y dos(2)impactos en la pierna izquierda, quien al parecer, hace pensar a las unidades detectivescas que, este individuo intento correr para salvar su vida y corrió, al recibir los primeros impactos pero,no logro impedir que sus asesinos impactaran su pierna, deteniendo así, su posible escape. LE FUE IMPOSIBLE ESCAPAR DE LAS MANOS DE SUS SUCESORES.

Al analizar y estudiar el lugar de los hechos, la división de forense "experticias"; se encontraron conchas de balas "presuntamente " del arma asesina. las pruebas demuestran que son proyectiles de un arma 9 mm.

Al indagar entre los mismos vecinos, estos aseguran haber escuchado varios disparos muy cerca del lugar de los hechos, sin percatarse, que estos impactaban en la humanidad de el susodicho. Entre los comentarios que se oyen en el lugar de los hechos y sus alrededores, algunos lugareños, aseguran que al final de estas escaleras, en horas de la noche, donde fue asesinada la victima, se apostan un grupo de "individuos" de extraña procedencia; que no son de la zona, vienen invitados por otros grupos de" desadactados sociales " que frecuentan la zona donde cometen sus delitos y luego se van del lugar.

Algunos de los vecinos dicen que han sido victima de secuestro por parte de dichos "vándalos" . La señora Mercedes Aricaguan, aseguro que hacen seis meses atrás, aproximadamente en el mes de Octubre del año pasado, realizaron una fiesta en casa de una vecina y al parecer, dicha banda se metió en casa de la vecina María Parra, quien le celebraba el cumpleaños a su hija Maricarmen Lisbeth Parra de (18) dieciocho años, y estos grupos enfrentándose a tiros, en "la huida" corrieron hacia la casa de esta vecina y le secuestraron la joven, y no la querían soltar.



TITULO



Cuerpos policiales vs. Asesinos






SUBTITULO



Será Que el El Soborno Cambia el final de los Hechos

















En Venezuela, a partir de la caída de la dictadura del General Marcos Pérez Jimenez, hecho ocurrido un 23 de Enero de 1958, a consecuencia de ese acontecimiento y por ende, de esa fecha, a partir de ese cambio se han establecido muchos tipos de Gobiernos; todos de tipo Democráticos, donde la facultad de pensar, decidir quien nos gobernará y que leyes o normas implementarían los sistemas de gobiernos para mantener la alegría, la conformidad y el desarrollo de Venezuela y de todos sus pobladores, a sido el punto norte a seguir, es decir, "el poder esta en manos del pueblo, y reside en el pueblo" es el eslogan que marcha al frente de las políticas del gobierno liderado por el Presidente : Hugo Rafael Chavéz Frías y también el fin que queremos los pobladores Venezolanos, es decir,ese es nuestro norte.


Es el fin o el sueño con el cual, todos los venezolanos, a diario, los ha levantado de sus camas, muy temprano de la mañana, en busca del sustento... día a día pero, ¿ nos podríamos, hoy imaginar, una Venezuela mas libre de: corrupción, de atracos de ese flagelo llamado droga que desde hace mucho esta destruyendo la salud de nuestros jóvenes y que ahora los esta dirigiendo hacia una confrontación armada, haciendo que se levanten en armas unos contra otros?.

Pero lo mas triste es que estos jóvenes se están armando, y al parecer, cuentan con el apoyo de algunos funcionarios policiales que se están prestando para conseguirles armas, balas, chalecos anti-balas y la droga que decomisan en los operativos que realizan en "zonas" de alto riesgo delictivos, y la dan o se las venden a estos muchachos que un día quizás fueron estudiantes y hoy conforman la listas de "azotes de Barrio", creándoles zozobra a muchas familias humildes.


--Debido al desborde delictivo, en Venezuela se ha implementado el plan "Caracas Segura".

En una noticia tomada de la pagina web social dice:

Este jueves arrancó Plan de Seguridad Ciudadana "Caracas Segura 2008".

Desde el puesto de control de la Policía Metropolitana en la Rinconada, arrancó el Operativo de Seguridad "Caracas Segura 2008".Este jueves .

Cuyo fin es la :lucha contra la inseguridad

Con más de dos mil efectivos de los distintos cuerpos de seguridad del Estado se dio inicio a este dispositivo, con el cual, se pretende frenar la acción del hampa en las distintas zonas populares del área metropolitana.

En "Caracas Segura 2008" participan la Policía Metropolitana con mil 250 efectivos, la Guardia Nacional con 800 efectivos, el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalística (Cicpc) con 80 especialistas, el estado Miranda con 200 funcionarios, Poli Caracas con 150 funcionarios y el Instituto Nacional de Transporte y Tránsito Terrestre (Inttt) con 100 de sus uniformados.

Para la definición del operativo, continuó Romero Figueroa, se tomó en cuenta el comportamiento del índice delictivo (homicidio, lesiones personales, robo de vehículo y hurto de vehículo), llegándose a la conclusión que se debía comenzar en la Parroquia El Valle, "aunque la zona que presenta más homicidio es la zona de Petare. "De igual modo, se hará un monitoreo constante para así determinar el continuo desarrollo del Operativo", señaló.

"El Operativo de Seguridad constará del despliegue de los uniformados por todas las zonas mencionadas, iniciándose hoy y hasta el domingo de manera agresiva, con patrullaje constante, continuando el resto de la semana de manera preventiva", puntualizó.


Pero, de que vale que se implementen operativos y mas operativos, si resulta que en muchísimos casos de detenciones y apresamiento "algunos" funcionarios se dejan sobornar o, en el peor de los casos, al detener a los presuntos delincuentes, estos funcionarios los llaman aparte y le dicen: "Cuanto hay pá eso".

Los Venezolanos hemos vivido la caída de la cuarta República, donde, en cuyo Gobierno, se implemento un sistema de seguridad de Estado para la zona metropolitana, específicamente en caracas, donde, se coloca al servicio de la colectividad, " para su seguridad" a un Cuerpo policial donde a los funcionarios se les coloca por nombre: la Policía Metropolitana.


Motivos por los cuales nace la Policía Metropolitana

La Ley de Seguridad Pública (N° 2894) dio origen a la Policía Metropolitana en octubre de 2008. La fuerza policial comenzó su labor sólo en febrero de 2010. El texto de la ley no establece específicamente que la protección de los bienes públicos de la Ciudad es responsabilidad de la Metropolitana, pero la legislación general y la tendencia a nivel nacional podrían ciertamente haberlo hecho suponer.


Recuento Histórico

El día siguiente al derrocamiento de Pérez Jiménez, desaparece la Seguridad Nacional como cuerpo de investigación y se da inicio a un nuevo proceso democrático. Un sistema de pactos políticos, acuerdos sociales y alianzas con el capitalismo mundial permite consolidar la autoridad del gobierno y aislar al Partido Comunista Venezolano de la vida política nacional.

Fuertes medidas económicas de corte liberal afectaron desfavorablemente a las clases sociales, provocando el descontento de la clase trabajadora. A una dura confrontación política sobrevino un firme control político sobre las masas obreras y campesinas. Al parecer, las necesidades sociales no eran compatibles con la paz y el orden políticamente necesario. Se reprimieron intentos subversivos, insurrecciones populares, se censuró la libertad de prensa y se suspendieron las garantías constitucionales. Aun en democracia, los derechos para la participación social y política no eran absolutos. Censura y represión serían las características de los primeros años de la vida democrática venezolana, una democracia dirigida.

Disuelta la Seguridad Nacional, el último cuerpo de Policía Nacional integrado y organizado, se procede a la reorganización del aparato policial. Se crean nuevos cuerpos de policía administrativa descentralizados y los que ya existían fueron reestructurados. Eran cuerpos con funciones preventivas y con competencia para el control de faltas y aplicación de sanciones administrativas.

Por un lado, existía la necesidad de ajustar la función policial a los cambios sociales de un país con una población urbana en crecimiento, pero también se requería un aparato que garantizara la estabilidad del sistema democrático y a la vez sirviera de contención al conflicto político, caracterizado por manifestaciones callejeras, huelgas, etc. Lo más importante, como bien apunta Santos Alvins (1992), era proyectar una imagen institucional que en nada recordase a la Seguridad Nacional.

La Guardia Nacional, sin ser un cuerpo policial, es ratificada en sus funciones de policía, prestando servicio rural, urbano, vial, sanitario, fiscal, fronterizo, de conservación ambiental, de protección de instalaciones industriales, y de vigilancia y custodia penitenciaria, ampliando considerablemente su competencia funcional inicial.

El fin de la dictadura y la disociación del aparato policial no implica el final de la represiva y violenta historia política venezolana. Venezuela, a diferencia de otros países latinoamericanos, escapa al autoritarismo burocrático característico de los regímenes militares de la década de los sesenta y setenta, pero la ideología del control y la represión se mantendría, sólo que vestida de civil.

A partir de los años sesenta penetra definitivamente en Venezuela -así como en otros países latinoamericanos- la Doctrina de la Seguridad Nacional.

Mientras una nueva Constitución garantista es promulgada en 1961 -caracterizada por el equilibrio de los poderes del Estado, por consagrar los más avanzados derechos fundamentales y por establecer la armonía entre los derechos de los ciudadanos y las necesidades sociales-, se desempolva y renueva el viejo aparato de represión política (el mismo del que fueran víctimas durante la dictadura los integrantes del partido de gobierno), sólo que con otro nombre y bajo otra autoridad.

El Gobierno de Betancourt se ve gravemente afectado por la lucha de los distintos movimientos sociales y repetidas rebeliones militares que ocupan la atención del gobierno, trayendo como consecuencia la periódica suspensión de las recién estrenadas garantías constitucionales. Los nuevos cuerpos de seguridad del Estado actuaron apoyados en la Doctrina de la Seguridad Nacional y amparados en la suspensión de las garantías, en la procura del orden público y como respuesta a las protestas populares muchas de ellas a raíz de la misma suspensión.

Las políticas gubernamentales se centraron en la búsqueda de la estabilidad del recién instaurado régimen democrático.

En los momentos de crisis política descritos, el nuevo gobierno democrático fue capaz de violar los mecanismos jurídicos, e incluso ideológicos, que ellos mismos habían creado para asegurarse la adhesión popular, utilizando contra la sociedad los instrumentos de coerción y violencia propios de los regímenes autoritarios.

Según Maza Zavala y Malavé, durante el Gobierno de Betancourt se negó la audiencia a planteamientos de verdaderas reformas, se clausuró el espacio político de la izquierda revolucionaria y se quebrantaron los términos de la "represión tolerable" (1980:20-21). En este sentido, y ante las constantes manifestaciones de malestar social y de protestas colectivas, el gobierno democrático revive la represión sistemática sobre los partidos disidentes y declara la censura política, ilegalizando algunos partidos de izquierda. Al rechazo político del gobierno siguió la declaración abierta de la lucha armada comunista.

En este contexto, la violencia como reacción al conflicto fue la opción elegida por el gobierno para "calmar los ánimos", y mientras se exaltaban los atributos del Ejército como "garante de la integridad territorial de la Nación, protector de la Constitución, de las leyes y de los gobiernos del pueblo",13 éstos -junto al renovado aparato de violencia- respondieron respaldando las políticas represivas del gobierno.

Consecuentemente, las medidas gubernamentales en materia de seguridad se tradujeron en mayores dotaciones para las Fuerzas Armadas Nacionales, en el llamamiento a las filas de nuevos contingentes para asegurar el orden público, y en la intensificación de la lucha anti guerrillas Velázquez y otros, 1980.

A pesar de los intentos de racionalizar la violencia estatal -justificada por algunos por la amenaza permanente al sistema democrático y al sistema económico capitalista-, el fracaso de la legalidad y de las instituciones democráticas en general se puso en evidencia a través del terrorismo de Estado, la utilización masiva de los recursos de fuerza y la impunidad.

Estas circunstancias persisten durante los primeros años del siguiente período presidencial 1964-1969, a cargo de otro representante de AD, Raúl Leoni. Según Maza Zavala y Malavé (1980), el auge de la violencia y el funcionamiento normal de la economía se habían aproximado al límite de incompatibilidad. Era necesario -según los autores- un clima de conciliación nacional que sirviera de base a una mayor fluidez de los procesos productivos locales.

ANTECEDENTES: CENTRALIZACIÓN DEL PODER Y LA LUCHA POR EL MONOPOLIO DE LA VIOLENCIA

La necesidad de establecer y consolidar un poder central fuerte, que procurara la integración nacional, generó -durante el Gobierno de Guzmán Blanco, iniciado en 1870- una serie de transformaciones en la estructura del país. Desde entonces se inicia un importante proceso de organización e institucionalización, caracterizado por la creación de leyes fiscales y de hacienda, y el monopolio de la administración de los recursos provenientes de la actividad minera, entre otras medidas que debilitaron el sistema caudillista, gracias a la instauración de una administración centralizada y la progresiva integración del territorio.

Importantes medidas político-militares para consolidar la unificación del territorio y el fortalecimiento de la autoridad central fueron tomadas por uno de los últimos representantes del caudillismo en Venezuela, Cipriano Castro (1899-1908), quien condujo al país al siglo XX y creó una fuerza militar permanente, de carácter nacional, al servicio de un solo jefe, encargada de eliminar los viejos ejércitos privados que obstaculizaban el fortalecimiento del aparato estatal.

Castro ordenó mediante decreto la entrega de todas las armas y elementos de guerra en manos de los habitantes, debilitando el poder armado de los caudillos. Por su lado, el Ejército, aunque no era un cuerpo profesional, fue un instrumento eficaz para la conservación del control interno durante los primeros años del siglo XX, junto a los cuerpos de policía existentes, cuya función era la conservación del orden y la tranquilidad pública (según Decreto Orgánico del Distrito Federal, del 2 de mayo de 1901) y que sirvieron de apoyo del recién instaurado poder central.1

A pesar de las medidas tomadas, el gobierno no logra eliminar por completo los focos dispersos de poder y violencia, elementos que seguía compartiendo con ejércitos y clanes privados, lo cual reflejaba cierta fragilidad del Estado.

Hasta entonces, el poder político en Venezuela lo poseía quien fuera capaz de apropiarse de él. El asalto de Gómez a la presidencia en el año 1908 lo puso en evidencia, pero, para mantenerlo, el nuevo gobernante debía asegurarse estabilidad política y cumplir con el pago de las deudas, pues fuertes conflictos internacionales durante el Gobierno de Castro (un embargo y bloqueo naval en 1902) habían activado el papel de Estados Unidos como "policía internacional" basado en la Doctrina Monroe (1823), advirtiendo que la intervención norteamericana podía evitarse si los países del Caribe formaban gobiernos estables y pagaban sus deudas.2 Evidentemente, el fortalecimiento del Estado y especialmente el ejercicio del monopolio de la violencia, era imprescindible para el mantenimiento del régimen político y el orden y estabilidad interna del país.

La expansión petrolera después de la primera década del siglo XX marca el comienzo de una gran transformación en el país, aunque no será sino hasta 1920 cuando comienzan las inversiones a gran escala en la industria petrolera. En la mayoría de los estados de América Latina el poder político y el poder económico estuvieron estrechamente relacionados con la creación y desarrollo del Estado moderno, entendido en sentido socio político como una asociación de dominación con carácter institucional que ha tratado, con éxito, de monopolizar dentro de un territorio la violencia física legítima como medio de dominación y que, a este fin, ha reunido todos los medios materiales en manos de sus dirigentes y ha expropiado a todos los funcionarios estamentales que antes disponían de ellos por derecho propio, sustituyéndolos con sus propias jerarquías supremas (Weber, 1998:92).

Bajo este marco teórico, el Estado moderno en Venezuela se consolida a través de la conformación de un ente políticamente centralizado, que se fortalece mediante la obtención de mayores cuotas de poder, a través de un amplio control territorial y poblacional, a la vez que ocurre su integración a un mercado mundial capitalista, fundamentalmente como productor de petróleo y, sobre todo, cuando procura -con éxito- el monopolio de la violencia física legítima en sentido weberiano.

La mayoría de los historiadores y políticos coinciden en que fue Gómez quien condujo a Venezuela hacia la era moderna. Según Lombardi (1985:Pag-217),

la paz que él trajo a Venezuela permitió el desarrollo de la industria del petróleo después de la primera guerra mundial y … el boom de esta industria desató sobre el país una serie de fuerzas modernizadoras que a duras penas podía contener el aparato despiadado de la dictadura.


Junto a la inserción del país al mundo capitalista e industrializado del siglo XX, se perfecciona el aparato represivo, creándose por primera vez un ejército "profesional, moderno y bien organizado", un aparato militar de cobertura nacional que es utilizado para garantizar el orden civil interno y suprimir cualquier intento para derrocar al régimen, un aparato militar que logra destruir los ejércitos privados de los caudillos regionales, funcionando como una importante fuerza de poder político. Si bien este aparato militar no escatimó recursos para impedir manifestaciones populares, patrullar fronteras, reprimir revueltas y alborotos públicos, no era capaz de identificar al disidente individual, al callado conspirador intelectual, al estudiante reformista o al ciudadano desafecto al régimen (Lombardi, 1985).


Eliminado efectivamente el caudillismo y frente a la necesidad de lograr un mayor y más intenso control de personas con fines primordialmente políticos, surge un aparato policial embrionario conocido como "La Sagrada" (1915), una policía secreta, centralizada, politizada, consagrada al mantenimiento y la supervivencia del gobierno gomecista y que escapaba al proceso de burocratización del Estado. A través de la información recaudada por los agentes de "La Sagrada", se lograba un control más amplio a través del cual era posible detectar y reprimir a los enemigos políticos que pudieran amenazar con alterar el orden.

A pesar de que generalmente se le atribuye al Ejército la subsistencia del Gobierno de Gómez, "La Sagrada" juega un importante papel en esta labor, pues a través de sus tácticas represivas y labores de investigación garantizaba la información necesaria para prevenir acciones políticas que vulneraran o pudieran vulnerar la estabilidad del régimen. Bajo un clima de terror, prohibiciones, fuertes castigos y omnipresentes órganos de represión,3 el Estado gobernado por Gómez logró superar situaciones de grave crisis política y garantizar la "paz" y el "orden público" tan necesario para la subsistencia de su gobierno y para la continuidad de las exportaciones petroleras.

La creciente maquinaria represiva del Gobierno sería legitimada por una ideología que erigía el principio de autoridad en fuente de poder, progreso y estabilidad política, la Doctrina del gendarme necesario (1919), cuyo propósito era analizar y justificar el surgimiento del caudillo y la necesidad de su existencia, la necesidad de un "gendarme electivo o hereditario de ojo avizor, de mano dura, que por las vías de hecho inspira el temor y que por el temor mantiene la paz" (Vallenilla Lanz, 1999:119).

Es así como Gómez logró gobernar durante 27 años, decretando leyes para intimidar y reprimir insurgentes y prevenir posibles alteraciones del orden público. No fue sino hasta después de su muerte (1935) cuando fueron proclamadas algunas libertades.

A un nuevo gobierno a cargo del Ministro de Guerra y Marina de Gómez -Eleazar López Contreras- le correspondería asegurar el orden interno y mantener la imagen internacional de "estabilidad política" que se conservó durante el gomecismo, pues con ella se garantizaba la exportación del petróleo y se conservaba la confianza de los capitales extranjeros.

Bajo el lema "calma y cordura" se llamó a la paz, asegurando el fin de la tiranía. Para procurar el consenso, se exaltó la ideología nacionalista, fundamentada en el culto a Bolívar y la glorificación de sus ideales. Para impedir la propagación de algunas doctrinas político-económicas que imperaban a nivel internacional -contrarias al capitalismo-, por vía constitucional se limitó la libertad de pensamiento. El Ejecutivo, habilitado para tomar las medidas necesarias para controlar y reprimir la oposición al Gobierno, decretó una ley para garantizar el orden público y el ejercicio de los derechos individuales (Gaceta Oficial Nº 19.607, de 18 de junio de 1936), que en respuesta a las acciones de los movimientos progresistas políticos y sociales que amenazaban con un cambio radical, regulaba la organización de las reuniones públicas y las asociaciones, prohibía las huelgas con fines políticos y aquellas realizadas por funcionarios y empleados públicos en cualquier ramo de la administración. También, prohibía la propaganda política ilegal (considerando como tal aquella que se realizaba en favor de la abolición de la propiedad privada, lucha de clases, incitación de los obreros contra los patronos, dictadura del proletariado, etc.). En fin, una ley enfocada a garantizar el orden público, entendido como orden político y económico, más que el ejercicio de los derechos individuales.

El mismo año en que se decreta la Ley para garantizar el orden público y el ejercicio de los derechos individuales, se inicia un proceso de desestabilización política que conllevó la suspensión de garantías constitucionales y el endurecimiento de la reacción penal. La criminalización de toda acción política que pretendiera una modificación a la estructura de autoridad, no hacía más que poner en evidencia la estrecha relación entre la legislación y el poder político (o la servidumbre la primera con respecto al segundo). Es así como a través del sistema jurídico penal se logró la instauración de las instituciones, prácticas y procedimientos "legales" para el ejercicio político de la represión y la fuerza.

SURGIMIENTO DEL APARATO POLICIAL

Si bien la obtención del monopolio de la violencia física sería pieza clave para el fortalecimiento del Estado moderno (entendido en sentido weberiano), el aparato policial como tal no estaba formalmente desarrollado aún. Hasta las primeras décadas del siglo XX el aparato represivo por excelencia había sido el Ejército Nacional. La policía como aparato represivo del Estado no surgirá sino a partir de su definitiva institucionalización durante el Gobierno de López Contreras, pues los cuerpos policiales aislados y desordenados que funcionaron durante la dictadura gomecista no estaban ni estructural ni funcionalmente organizados. Tampoco estaban preparados para garantizar el mantenimiento del orden interno ni para enfrentarse al conflicto social y político que se estaba generando en la sociedad. Por ello, la necesidad de crear una institución policial que se erigiera principalmente en garante del orden público nacional: un aparato policial.4


Cuando luego de la muerte de Gómez desaparece "La Sagrada", los cuerpos policiales de algunos estados y del Distrito Federal se abocaron al resguardo del orden público. Para ello se crearon oficinas político-sociales, que realizaban labores de policía secreta y de investigaciones, para detectar y reprimir militantes de la izquierda política, pero no existía en ellos una organización para combatir las nuevas fuerzas políticas, ni una formación doctrinaria para darle contenido y justificación a sus actividades. Según Pedro Estrada, jefe de la Sección Político-Social de la Policía de Caracas, estos cuerpos no estaban preparados para la lucha ideológica (Blanco Muñoz, 1983a), y es que esos cuerpos policiales desarticulados no garantizaban la protección de los "intereses nacionales" ni la intervención del Estado en todo el territorio.

La institucionalización, profesionalización y centralización de la función policial era necesaria para salvaguardar el orden público nacional. Según Gabaldón (1999), el tránsito de la larga dictadura a la apertura y flexibilización requería de un control policial centralizado, y es así como en 1937 se decreta la creación del Servicio Nacional de Seguridad (según Gaceta Oficial Nº 20.331 de 4 de agosto de 1937), de carácter cívico-militar, que comprendía la Guardia Nacional (inspirada en la Guardia Civil española y mucho más moderna que la Guardia Nacional venezolana del siglo XIX) y el Cuerpo de Investigación.5 Vale la pena resaltar que a través de este servicio se regulariza la permanencia del control militar en la sociedad.

También, es importante señalar que la Guardia Nacional en Venezuela, creada en 1811 por disposición constitucional (artículo 62 de la Constitución Federal de Venezuela, 1811), fue reestructurada y eliminada en distintas oportunidades durante el siglo XIX, y no obtendrá suficiente importancia ni estabilidad como cuerpo de seguridad del Estado hasta su incorporación al Servicio Nacional de Seguridad, funcionando como importante brazo militar del poder político. Las consecuencias de este nuevo e importante rol marcarán la existencia de una cultura y función policial militarizada, históricamente muy funcional a regímenes autoritarios.

El Servicio Nacional de Seguridad marcó la pauta en el desarrollo institucional de la policía venezolana, «significó el desarrollo de los cuerpos policiales frecuentemente centralizados, rígidamente jerarquizados, con cobertura en todo el territorio nacional y con estilos militarizados de gestión» (Gabaldón, 1999). Las características del novedoso aparato policial serían la mejor garantía de sumisión jerárquica del conjunto al sistema político, una sumisión basada principalmente en la dependencia orgánica y funcional de la institución policial al poder político gubernamental, creando una estrecha relación entre la policía y el sistema político, según la cual la autoridad que dispone del poder no sólo dicta normas y toma decisiones, sino que ahora más que nunca tiene la capacidad de hacerlas cumplir a través del ejercicio de la función policial y del uso de la fuerza, de ser necesario.

Concebido legalmente como una institución autónoma de carácter apolítico y técnico, el Servicio Nacional de Seguridad es perfeccionado como cuerpo investigador en 1946 (aunque no sufre cambios significativos en su organización) con asesoría de la Seguridad Nacional francesa. Es así como durante el mandato de la Junta Revolucionaria presidida por Rómulo Betancourt, desde la cual se ordena la disolución de las policías municipales que fueron reorganizadas durante el Gobierno de Medina Angarita (1941-1945), surge la Seguridad Nacional, que como aparato policial se distinguirá aún más por su estructura piramidal, altos niveles de burocratización y escasa flexibilidad y permeabilidad ante las exigencias sociales.

En este punto es importante destacar la doble dimensión de la función policial, según la cual, por un lado, se protegerían importantes objetivos para el conjunto social, así como los derechos de las personas reconocidos en la Constitución y las leyes, y por el otro también cumpliría determinados objetivos políticos, a través de la preservación del orden público y el mantenimiento de un grupo en el ejercicio del poder político. Desde este punto de vista, el ejercicio de toda función policial se debate naturalmente entre motivaciones políticas y sociales (Loubet del Bayle, 1998:15), pero será la ruptura de este equilibrio en beneficio de la lógica política, orientada principalmente hacia la protección de las instituciones y autoridades políticas establecidas, lo que, como se tratará más adelante, definirá y consolidará el desarrollo del aparato policial en Venezuela.

ORDEN PÚBLICO Y SEGURIDAD NACIONAL

En 1947 el Congreso aprobó una Constitución que reconocía a los ciudadanos amplios derechos sociales y políticos, además de importantes reivindicaciones para los trabajadores. Mientras en Venezuela se declara la garantía de los derechos sociales y políticos y la lucha contra la dependencia económica, el presidente de Estados Unidos, Harry Truman (1945-1953) inicia su política internacional basada en la necesidad de combatir el comunismo en todos los lugares que éste amenazara la existencia y la paz de "los pueblos libres", por cuanto estaría afectando también la seguridad nacional (Brockway, 1958:74-78).


El 14 de febrero de 1948 la Junta de Gobierno entrega el poder al primer presidente electo por votación directa y popular en Venezuela, el escritor y maestro Rómulo Gallegos, pero fuertes movilizaciones sociales y los inicios de un nuevo proceso político en Venezuela parecían alterar las bases del poder tradicional y la verticalidad de las relaciones sociales. El 24 de noviembre de ese mismo año un golpe militar pone fin al brevísimo ensayo democrático, dando inicio a un gobierno militar provisional que manifiesta abiertamente la intención de devolver el poder a los civiles, tomar medidas en pro del "interés nacional" y el mantenimiento del "orden social". Paralelamente, declara toque de queda en el territorio nacional, suspende las garantías constitucionales, aumenta el control punitivo y censura la prensa. Habiendo eliminado a la mayoría de los partidos políticos y sindicatos de trabajadores, el poder militar ahora más sofisticado y organizado dirige la transición hacia la democracia, y en 1952 convoca a elecciones populares.

En 1952 el nuevo gobierno militar convoca a elecciones populares. El general Marcos Pérez Jiménez, miembro de la Junta Militar de Gobierno y encargado del Ejército, desconoce los resultados electorales (para él desfavorables) y asume la presidencia provisional del Estado venezolano, autoproclamándose presidente para el siguiente período 1953-1958.

Durante este período, caracterizado por fuertes restricciones de las libertades y las garantías civiles y políticas, se dan los procesos de expansión y consolidación de las relaciones entre poder político y poder económico. El Estado se presentaba como el mayor y mejor empresario en importantes sectores de la economía, a la vez que se favorecen las inversiones extranjeras. Por su política económica y la "constante preocupación ante el problema de la infiltración comunista", el general Pérez Jiménez sería condecorado con la Legión de Honor, por el Gobierno de Estados Unidos.6

El nuevo gobierno se enfrentaba a las fuerzas políticas y sociales internas que se habían fortalecido durante los brevísimos períodos de libertad y democracia. No lo hacía a través del Ejército, pues Pérez Jiménez no quería un ejército de ocupación, sino un "garante de la soberanía nacional" (Blanco Muñoz, 1983b:111). Para las labores de seguridad interna, se requería un aparato policial capaz de realizar tareas de inteligencia y detectar eficazmente a los disidentes políticos.


En momentos de profunda crisis política, el renovado aparato policial asumió un rol protagónico en el mantenimiento del orden público, funcionando abiertamente como el arma principal del poder político del Estado y soporte en el cual descansaba el régimen dictatorial. El antiguo Cuerpo de Investigación del Servicio Nacional de Seguridad, convertido en Seguridad Nacional, contaba fundamentalmente con una División Política y una División Criminológica. En función de la necesidad de detectar y eliminar la disidencia, la Seguridad Nacional, concebida como apolítica, fue cediendo a un creciente proceso de ideologización y politización.


Tradicionalmente, se considera a la policía como la guardiana de ciertas concepciones sociales y políticas, en esa doble dimensión a la cual se hizo referencia anteriormente y que no siempre logra combinar con éxito, inclinándose por una u otra dependiendo de las circunstancias.


La Seguridad Nacional cede al proceso de politización, proceso que según Marcel Prélot, refiriéndose a las organizaciones policiales en general, estaría caracterizado por una organización propia, consagrada al mantenimiento del poder de un grupo, que hace uso del monopolio de la coacción en su provecho (cit. Loubet del Bayle, 1998).


El peligro para el gobierno nacional y los intereses internacionales era el comunismo, y cualquier forma de disidencia política, tentativa de cambio social o acción que supusiese una amenaza al régimen, era relacionada con el comunismo, de cualquier forma criminalizada y rápidamente reprimida. Como bien señala Riera Encinoza (1985), la mayoría de los cuerpos policiales latinoamericanos -así como otros servicios de seguridad- generalmente han aceptado que les señalen a quiénes deben perseguir y reprimir, y Venezuela no fue la excepción.

La violencia institucional se impuso ante la necesidad de cumplir con el principal atributo del aparato policial, cual era el mantenimiento del orden público (político), fortaleciéndose un modelo policial autoritario donde los intereses sociales quedaban subordinados a los políticos.

La función preventiva de la Seguridad Nacional giraba alrededor de la necesidad de conocer la posibilidad de eventuales desórdenes para reaccionar contra los autores, una suerte de "prevención coactiva", típica de modelos policiales que erigen el mantenimiento del orden público en su función principal.

Este aparato policial tenía una participación activa en el funcionamiento del sistema político, principalmente como fuente de apoyo interno, como una "fuente de información 'objetiva' del poder" (Loubet del Bayle, 1998:25). Las labores de inteligencia contaban con informantes, delatores y confidentes, y se utilizaban las más violentas, variadas y refinadas formas de tortura.7


Las formas de represión política utilizadas producirían los efectos necesarios para el orden -o la idea de orden- que requería la dictadura. Durante todo el período se desplegó una brutal represión, particularmente contra la clase obrera y los partidos disidentes,8 mientras las clases populares se inhibían de plantear reivindicaciones o demandas, como señalaran Maza Zavala y Malavé, "para no soportar la violencia de aquel orden represivo que asentaba sus irritantes potestades en el miedo" (1980:11).

Mientras la vida del país descrita por los diarios nacionales -controlados y censurados severamente- reflejaba paz social y progreso económico, en toda la república se multiplicaba y extendía la maquinaria del terror, que sería descrita por Abreu como "una maquinaria monstruosa, sutil y tosca a la vez".9

La dependencia política que caracterizó a este aparato policial, más allá de lo orgánico y funcional, estaba apoyada en la subordinación ideológica al poder político, en la lealtad absoluta e incondicional al gobierno nacional. Esto, como era de esperarse, generaba impunidad, principalmente a través de la inercia (e incluso complacencia) de los administradores políticos ante las actuaciones (arbitrarias e ilegales) de los funcionarios policiales.

Una policía con las características antes descritas, centralizada y fuertemente jerarquizada, puede fácilmente ser objeto de politización y adquirir proporciones y funciones ocultas alarmantes, y es obvio que si existe un divorcio flagrante entre el gobierno y la opinión pública, no es en nombre del pueblo y del interés general que actuará un aparato con tales características, sino en beneficio del poder, como bien apunta Le Clére (1972) cuando se refiere a la policía.


Al ampliarse la concepción de contrainsurgencia e identificar a todos los disidentes como enemigos internos, las técnicas de persecución y represión se generalizaron. Los métodos para combatir al adversario tendieron a ser cada vez más clandestinos e irregulares, amparados en la efectividad policial, sobre todo al final del período dictatorial, cuando una severa crisis fiscal sumada al aumento de los índices de desempleo, agudiza la crisis política interna y la represión y persecución alcanzan niveles sorprendentes.

La solidez del aparato militar y policial se vino abajo. Según Maza Zavala y Malavé (1980), los crecientes problemas sociales que afectaron a las masas trabajadoras y los problemas económicos que amenazaron los intereses de la burguesía (y habría que agregar el intento del gobernante para prolongarse en el poder por medio de un plebiscito), fueron factores determinantes para una insurrección militar y una participación social masiva el 23 de enero del año 1958.

El día siguiente al derrocamiento de Pérez Jiménez desaparece la Seguridad Nacional como cuerpo de investigación y se da inicio a un nuevo proceso democrático. Un sistema de pactos políticos, acuerdos sociales y alianzas con el capitalismo mundial permite consolidar la autoridad del gobierno y aislar al Partido Comunista Venezolano de la vida política nacional.10

Fuertes medidas económicas de corte liberal afectaron desfavorablemente a las clases sociales, provocando el descontento de la clase trabajadora. A una dura confrontación política sobrevino un firme control político sobre las masas obreras y campesinas. Al parecer, las necesidades sociales no eran compatibles con la paz y el orden políticamente necesario. Se reprimieron intentos subversivos, insurrecciones populares, se censuró la libertad de prensa y se suspendieron las garantías constitucionales. Aun en democracia, los derechos para la participación social y política no eran absolutos. Censura y represión serían las características de los primeros años de la vida democrática venezolana, una democracia dirigida.

Disuelta la Seguridad Nacional, el último cuerpo de Policía Nacional integrado y organizado, se procede a la reorganización del aparato policial. Se crean nuevos cuerpos de policía administrativa descentralizados y los que ya existían fueron reestructurados. Eran cuerpos con funciones preventivas y con competencia para el control de faltas y aplicación de sanciones administrativas.

Por un lado, existía la necesidad de ajustar la función policial a los cambios sociales de un país con una población urbana en crecimiento, pero también se requería un aparato que garantizara la estabilidad del sistema democrático y a la vez sirviera de contención al conflicto político, caracterizado por manifestaciones callejeras, huelgas, etc. Lo más importante, como bien apunta Santos Alvins (1992), era proyectar una imagen institucional que en nada recordase a la Seguridad Nacional.

La principal innovación del nuevo aparato policial con respecto a la centralizada Seguridad Nacional, será la importante y definitiva separación entre la investigación del delito y la seguridad del Estado. Para lo primero, se crea una policía científica de investigación, el Cuerpo Técnico de Policía Judicial, cuyas funciones consistirán básicamente en preparar y auxiliar a los tribunales penales en lo que a la comprobación de los delitos, aprehensión de los delincuentes y acopio de pruebas se refiere, y para lo segundo, esto es, la seguridad del Estado, en 1959 se crea una Dirección General de Policía (Digepol), que conocerá de los delitos que atenten contra el orden público y la seguridad de la nación.

La Guardia Nacional, sin ser un cuerpo policial, es ratificada en sus funciones de policía, prestando servicio rural, urbano, vial, sanitario, fiscal, fronterizo, de conservación ambiental, de protección de instalaciones industriales, y de vigilancia y custodia penitenciaria, ampliando considerablemente su competencia funcional inicial.


El fin de la dictadura y la disociación del aparato policial no implica el final de la represiva y violenta historia política venezolana. Venezuela, a diferencia de otros países latinoamericanos, escapa al autoritarismo burocrático característico de los regímenes militares de la década de los sesenta y setenta, pero la ideología del control y la represión se mantendría, sólo que vestida de civil.

A partir de los años sesenta penetra definitivamente en Venezuela -así como en otros países latinoamericanos- la Doctrina de la Seguridad Nacional,11 que definía los problemas de subsistencia y mantenimiento de la soberanía que se presentan en todo Estado nacional (García Méndez, 1987). A través de esta doctrina, los cuerpos militares y policiales venezolanos adquirieron conceptos y herramientas ideológicas y operativas para actuar contra los disidentes políticos, considerados enemigos internos.

Mientras una nueva Constitución garantista es promulgada en 1961 -caracterizada por el equilibrio de los poderes del Estado, por consagrar los más avanzados derechos fundamentales y por establecer la armonía entre los derechos de los ciudadanos y las necesidades sociales-, se desempolva y renueva el viejo aparato de represión política (el mismo del que fueran víctimas durante la dictadura los integrantes del partido de gobierno), sólo que con otro nombre y bajo otra autoridad.

El Gobierno de Betancourt se ve gravemente afectado por la lucha de los distintos movimientos sociales y repetidas rebeliones militares que ocupan la atención del gobierno, trayendo como consecuencia la periódica suspensión de las recién estrenadas garantías constitucionales. Los nuevos cuerpos de seguridad del Estado actuaron apoyados en la Doctrina de la Seguridad Nacional y amparados en la suspensión de las garantías, en la procura del orden público y como respuesta a las protestas populares (muchas de ellas a raíz de la misma suspensión). Las políticas gubernamentales se centraron en la búsqueda de la estabilidad del recién instaurado régimen democrático.


En los momentos de crisis política descritos, el nuevo gobierno democrático fue capaz de violar los mecanismos jurídicos, e incluso ideológicos, que ellos mismos habían creado para asegurarse la adhesión popular, utilizando contra la sociedad los instrumentos de coerción y violencia propios de los regímenes autoritarios.


Según Maza Zavala y Malavé, durante el Gobierno de Betancourt se negó la audiencia a planteamientos de verdaderas reformas, se clausuró el espacio político de la izquierda revolucionaria y se quebrantaron los términos de la "represión tolerable" (1980:20-21). En este sentido, y ante las constantes manifestaciones de malestar social y de protestas colectivas, el gobierno democrático revive la represión sistemática sobre los partidos disidentes y declara la censura política, ilegalizando algunos partidos de izquierda. Al rechazo político del gobierno siguió la declaración abierta de la lucha armada comunista.

Mientras los partidos de izquierda eran censurados, los grupos gubernamentales de presión política continuaron actuando y la acción política violenta contrarrevolucionaria se fortaleció. Gobierno y oposición utilizaron la violencia como medio de comunicación, estableciéndose de esta manera un círculo vicioso y destructivo que, al menos para el Estado y algunos centros de poder, puede resultar funcional, por cuanto puede justificar la reacción, la emergencia y la represión.12

En este contexto, la violencia como reacción al conflicto fue la opción elegida por el gobierno para "calmar los ánimos", y mientras se exaltaban los atributos del Ejército como "garante de la integridad territorial de la Nación, protector de la Constitución, de las leyes y de los gobiernos del pueblo",13 éstos -junto al renovado aparato de violencia- respondieron respaldando las políticas represivas del gobierno.

Consecuentemente, las medidas gubernamentales en materia de seguridad se tradujeron en mayores dotaciones para las Fuerzas Armadas Nacionales, en el llamamiento a las filas de nuevos contingentes para asegurar el orden público, y en la intensificación de la lucha antiguerrillas (Velásquez y otros, 1980).

A pesar de los intentos de racionalizar la violencia estatal -justificada por algunos por la amenaza permanente al sistema democrático y al sistema económico capitalista-, el fracaso de la legalidad y de las instituciones democráticas en general se puso en evidencia a través del terrorismo de Estado, la utilización masiva de los recursos de fuerza y la impunidad.

Estas circunstancias persisten durante los primeros años del siguiente período presidencial 1964-1969, a cargo de otro representante de AD, Raúl Leoni. Según Maza Zavala y Malavé (1980), el auge de la violencia y el funcionamiento normal de la economía se habían aproximado al límite de incompatibilidad. Era necesario -según los autores- un clima de conciliación nacional que sirviera de base a una mayor fluidez de los procesos productivos locales.

HACIA LA PACIFICACIÓN NACIONAL

A partir del 1969, con la elección de Rafael Caldera como Presidente de la República, surgen nuevos y fundamentales principios que orientan la maquinaria del Estado hacia una nueva perspectiva en materia de política nacional e internacional, al tiempo que se inicia una política económica que busca diversificar la producción nacional y las exportaciones, promoviendo la "venezolanización" de algunas ramas industriales.

El nuevo gobierno propone un proyecto político que contempla algunas variantes significativas con respecto a los regímenes anteriores. Entre ellas, un cambio en el sistema de convivencia internacional: un "pluralismo ideológico", basado en un sistema de coexistencia en el cual un país acepta que otro formule de distinta manera su orden económico, político y social.

Arístides Calvani, ministro de Relaciones Exteriores durante el período presidencial de Caldera (1969-1974), señala que en Venezuela

…la precariedad misma de la paz nos señala que el sistema de relaciones internacionales con arreglo al cual vivimos no puede conducirnos al objeto anhelado por todos: la convivencia pacífica y el desarrollo armónico de los pueblos... Se requieren nuevos principios ético-políticos para orientar la conducción de esa nueva perspectiva de la política internacional (1993:412-413).

Así mismo, el ex Ministro resalta la necesidad de construir un nuevo orden internacional inspirado en principios superiores y permanentes, y no en criterios utilitarios y pragmáticos.

Durante este gobierno la política venezolana parece tender a la autonomía, alejándose de la sombra de teorías y doctrinas importadas. Mientras se abren las vías al diálogo político nacional a través de la legalización de los partidos proscritos, en el plano internacional se restablecen las relaciones diplomáticas con algunos países socialistas, entre otras medidas tomadas.

El Estado venezolano proclama la unidad latinoamericana (se impulsa el proceso de integración regional con el ingreso de Venezuela al Pacto Andino), al tiempo que se promueve una sociedad basada en una "solidaridad pluralista", apartándose de la agresiva política norteamericana implementada por el Gobierno de Nixon.

El Gobierno de Caldera adopta un verdadero programa de pacificación nacional, proclama una vía de convivencia democrática que restituya la paz pública al establecimiento social venezolano, convoca al diálogo y a la integración de los jefes guerrilleros a la legalidad democrática, reduciendo considerablemente la violencia y represión política que existió durante los gobiernos anteriores.

Con el apoyo económico que implica el aumento de la exportación petrolera -que a la vez permite el desarrollo de un amplio programa de reivindicaciones-, la pacificación nacional se abría camino. A esta política se acogieron los partidos de izquierda, los cuales en su mayoría se reestructuraron, formando nuevos partidos, lográndose así un nuevo movimiento político, a la vez que se profundizaba la democracia, todo esto en un ambiente de relativa tolerancia política y pluralismo ideológico.

No se duda de la efectividad de la política de pacificación en general, pero la represión se hizo sentir en otras áreas. La Digepol, que durante diez años había protagonizado graves episodios en la lucha antiguerrillas, fue reemplazada por una nueva organización denominada Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip), creada el 19 de marzo de 1969. A esta organización le es asignada una función preventiva en lo concerniente a las labores de inteligencia y contrainteligencia, y funciones represivas en lo que se refiere al orden y la seguridad de la nación.

La figura del Estado interventor en Venezuela se intensificó y fortaleció notablemente durante el Gobierno de Caldera, y el innovador programa económico y administrativo que el Gobierno anunciaba para la sociedad "se caracterizó por el olvido … en lo que pretendía de sistemático y de instrumento transformador de la sociedad" (Carrera Damas, 1996:204).


La Ley de Seguridad Pública (N° 2894) dio origen a la Policía Metropolitana en octubre de 2008. La fuerza policial comenzó su labor sólo en febrero de 2010. El texto de la ley no establece específicamente que la protección de los bienes públicos de la Ciudad es responsabilidad de la Metropolitana, pero la legislación general y la tendencia a nivel nacional podrían ciertamente haberlo hecho suponer.




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Miércoles, 6 Julio 2011 11:37:51 GMT

violencia en caracas

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Extraído de la pagina web:

p://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?2163

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Extraído de la pagina web:

p://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?2163

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Extraido de pag.web:

http://www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0303-97572006000200005&lng=es&nrm=iso



Rodríguez Chacín confirma su separación del cargo por lo que, el nuevo ministro de relaciones exteriores: Tarek El Aissami es quien coordina el plan Caracas segura.

Durante la presentación de resultados del plan Caracas segura, de fecha 8 de Septiembre de 2008.

El alto funcionario manifestó su compromiso con el proceso que lidera el presidente Chávez. "Un revolucionario no es revolucionario temporalmente, lo es siempre, y yo sigo la orden y al servicio de este proceso. Voy ahora donde me mande la revolución, pero no me corresponde dar más información", sostuvo.


Recuento Histórico

Extraido de pag.web:

http://www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0303-97572006000200005&lng=es&nrm=iso




El día siguiente al derrocamiento de Pérez Jiménez, desaparece la Seguridad Nacional como cuerpo de investigación y se da inicio a un nuevo proceso democrático. Un sistema de pactos políticos, acuerdos sociales y alianzas con el capitalismo mundial permite consolidar la autoridad del gobierno y aislar al Partido Comunista Venezolano de la vida política nacional.

Fuertes medidas económicas de corte liberal afectaron desfavorablemente a las clases sociales, provocando el descontento de la clase trabajadora. A una dura confrontación política sobrevino un firme control político sobre las masas obreras y campesinas. Al parecer, las necesidades sociales no eran compatibles con la paz y el orden políticamente necesario. Se reprimieron intentos subversivos, insurrecciones populares, se censuró la libertad de prensa y se suspendieron las garantías constitucionales. Aun en democracia, los derechos para la participación social y política no eran absolutos. Censura y represión serían las características de los primeros años de la vida democrática venezolana, una democracia dirigida.

Disuelta la Seguridad Nacional, el último cuerpo de Policía Nacional integrado y organizado, se procede a la reorganización del aparato policial. Se crean nuevos cuerpos de policía administrativa descentralizados y los que ya existían fueron reestructurados. Eran cuerpos con funciones preventivas y con competencia para el control de faltas y aplicación de sanciones administrativas.

Por un lado, existía la necesidad de ajustar la función policial a los cambios sociales de un país con una población urbana en crecimiento, pero también se requería un aparato que garantizara la estabilidad del sistema democrático y a la vez sirviera de contención al conflicto político, caracterizado por manifestaciones callejeras, huelgas, etc. Lo más importante, como bien apunta Santos Alvins (1992), era proyectar una imagen institucional que en nada recordase a la Seguridad Nacional.

La Guardia Nacional, sin ser un cuerpo policial, es ratificada en sus funciones de policía, prestando servicio rural, urbano, vial, sanitario, fiscal, fronterizo, de conservación ambiental, de protección de instalaciones industriales, y de vigilancia y custodia penitenciaria, ampliando considerablemente su competencia funcional inicial.

El fin de la dictadura y la disociación del aparato policial no implica el final de la represiva y violenta historia política venezolana. Venezuela, a diferencia de otros países latinoamericanos, escapa al autoritarismo burocrático característico de los regímenes militares de la década de los sesenta y setenta, pero la ideología del control y la represión se mantendría, sólo que vestida de civil.

A partir de los años sesenta penetra definitivamente en Venezuela -así como en otros países latinoamericanos- la Doctrina de la Seguridad Nacional.

Mientras una nueva Constitución garantista es promulgada en 1961 -caracterizada por el equilibrio de los poderes del Estado, por consagrar los más avanzados derechos fundamentales y por establecer la armonía entre los derechos de los ciudadanos y las necesidades sociales-, se desempolva y renueva el








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